Integrantes de Madres buscadoras de Chiapas reportaron el hallazgo de más de un centenar de restos oseos y diversos indicios en zonas de Chiapa de Corzo y la localidad 20 de Noviembre.
La informacion difundida este 8 de agosto señala que los restos podrian corresponder al menos a cinco personas, pero su origen e identidad deberan ser establecidos mediante analisis periciales. En los recorridos tambien fueron localizados ropa, calzado, tarjetas de telefonos celulares, maletas, jeringas y otros objetos que quedaron registrados como posibles elementos de investigacion.
Una casa y un segundo punto de búsqueda
Isabel Torres, fundadora del colectivo y madre de Casandra Arias Torres, desaparecida hace cuatro años en Berriozabal, explico que una de las intervenciones se realizo en la colonia Nicolas Bravo, en Chiapa de Corzo. Las buscadoras ingresaron a un espacio descrito como un sotano dentro de un inmueble, donde observaron pertenencias y restos que podrian corresponder a una persona.
En una segunda zona, ubicada en la localidad 20 de Noviembre y a unos 40 minutos de Tuxtla Gutierrez, el grupo documento numerosos indicios. De acuerdo con el testimonio recabado, en ese punto habria restos de al menos cuatro personas. La estimacion es preliminar y no sustituye el trabajo forense necesario para determinar el numero de individuos.
Los restos requieren identificación pericial
El colectivo cuenta con apoyo de una antropologa de la Ciudad de Mexico para revisar los materiales. Las buscadoras solicitaron un permiso especial a la Fiscalia General del Estado para ingresar al segundo sitio debido a que se encuentra judicializado o dentro de un proceso legal.
Durante las jornadas fueron acompañadas por elementos de la Fuerza de Reaccion Inmediata Pakal, la Secretaria de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y otras corporaciones. El resguardo respondio a las condiciones de seguridad de las zonas recorridas. La preservacion del lugar y la cadena de custodia son esenciales para que los indicios puedan incorporarse a una investigacion.
La identificacion no puede establecerse por la apariencia de los restos o de las pertenencias. Se requieren estudios especializados, comparaciones geneticas y cruces con datos de familiares de personas desaparecidas. Hasta que concluyan esas pruebas, cualquier asociacion con una persona especifica debe mantenerse como hipotesis.
Pujiltic sigue pendiente de resultados genéticos
Torres tambien se refirio a un hallazgo realizado en mayo en el rancho El Cedro, dentro del ejido Pujiltic, municipio de Venustiano Carranza. Los restos recuperados fueron enviados a Tijuana para su analisis y el colectivo aun espera los resultados. Una especialista presente en aquella intervencion considero que podrian corresponder a unas nueve personas.
Las madres contemplan regresar a Pujiltic porque quedaron zonas pendientes de revisar. Ese antecedente muestra que las búsquedas no terminan al localizar restos: despues comienza una etapa tecnica que puede prolongarse y que exige informacion clara para las familias. Cada resultado debe comunicarse con rigor y sensibilidad, sin adelantar conclusiones.
Los buzones de paz generan nuevas pistas
El colectivo ha colocado buzones de paz en iglesias de Tuxtla y otras regiones para recibir informacion de manera discreta. Isabel Torres considero que este mecanismo ha generado mayor colaboracion ciudadana y ha permitido conocer otros sitios que podrian contener indicios.
La estrategia busca crear confianza sin afectar a terceros mediante bloqueos o marchas. Las pistas recibidas, sin embargo, necesitan verificarse antes de cualquier recorrido y deben comunicarse a las autoridades para reducir riesgos. La participacion ciudadana puede orientar, pero no reemplaza la investigacion ministerial.
El hallazgo reportado abre una tarea inmediata: conservar los indicios, practicar estudios y contrastar resultados con expedientes de desaparicion. Para las familias, la prioridad es obtener respuestas verificables. Para las instituciones, el deber es acompañar la busqueda, garantizar seguridad y acelerar identificaciones sin comprometer la calidad científica de las pruebas.
Fuente: La Silla Rota.









