La desesperación de una madre y dos esposas por no saber dónde están Ismael Ramírez León y César Ramírez León, hermanos de 24 y 27 años desaparecidos desde el 24 de abril en Amatenango del Valle, las llevó a instalar un plantón a las afueras de la Sede de Gobierno, en Tuxtla Gutiérrez.
Han transcurrido 20 días desde que los jóvenes salieron de su vivienda, ubicada en la cabecera municipal de Amatenango del Valle, con rumbo a un rancho de la comunidad San Caralampio Chavín, situado aproximadamente a una hora de distancia. Desde entonces, no volvieron a comunicarse y nadie volvió a saber de ellos.
A bordo de una motocicleta, Ismael y César salieron al campo para vacunar al ganado y revisar la cosecha. Esa fue la última vez que se les vio.

Norma Cecilia, esposa de Ismael, relató que la preocupación comenzó a convertirse en angustia la noche del 24 de abril, cuando los hermanos no regresaron a casa y ambos teléfonos celulares permanecían apagados.
El mismo día de su desaparición se registraron enfrentamientos entre presuntos integrantes del crimen organizado y pobladores en los municipios de Nicolás Ruiz y, posteriormente, en Venustiano Carranza, hechos que incrementaron el temor de la familia.
Las mujeres sospechan que Ismael y César pudieron haber sido privados de la libertad en medio de la ola de violencia que afecta a ambos municipios.
Virginia León, madre de los jóvenes, junto con Ana Cristina y Norma Cecilia, todas dedicadas a la alfarería, dejaron atrás a sus hijos y el trabajo del que depende el sustento diario de sus familias para viajar a Tuxtla Gutiérrez y exigir a la Fiscalía General del Estado acciones concretas para localizar a sus seres queridos.
Bajo una carpa improvisada con lonas, instalada afuera de la Sede de Gobierno, las tres mujeres permanecen bajo el sol y durante la noche, con la esperanza de ser escuchadas y de que las autoridades inicien la búsqueda de los hermanos.





