Hungría clasificó oficialmente este miércoles a Rusia como una amenaza para la seguridad nacional, una decisión adoptada por primera vez desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y que marca un cambio en la política exterior del país centroeuropeo.
“El comportamiento de Rusia significa un peligro para Hungría, Europa y el orden mundial”, señala un documento firmado por el primer ministro húngaro, Péter Magyar, y publicado en la Gaceta Oficial del Estado.
El texto establece las directrices de la delegación de Hungría para la próxima Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y condena la agresión militar rusa contra Ucrania.
Asimismo, el Gobierno húngaro expresa su respaldo a la soberanía e integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente, además de reconocer el derecho del país a la legítima defensa.
La nueva postura representa un distanciamiento de la política exterior mantenida por el anterior Ejecutivo, encabezado por el ultranacionalista Viktor Orbán, caracterizada por una posición favorable hacia Rusia.
El partido Tisza, encabezado por Magyar y vencedor de las elecciones legislativas del pasado mes de abril, asumió el poder y comenzó a impulsar un cambio en la posición de Budapest respecto al conflicto ruso-ucraniano.
En mayo, Magyar condenó los ataques rusos con drones contra la región ucraniana de Transcarpatia, donde reside una minoría húngara de aproximadamente 100 mil personas. También levantó el veto que mantenía el anterior Gobierno sobre las negociaciones para la adhesión de Ucrania a la Unión Europea.
El documento establece además que Budapest respaldará “todas las iniciativas orientadas a lograr una paz sostenible y garantías de seguridad a largo plazo”.
No obstante, el actual Gobierno mantiene la decisión de no entregar armas a Ucrania, en una postura que coincide con la adoptada por su antecesor.
En cuanto al conflicto en Oriente Medio, las directrices sostienen que la paz en la Franja de Gaza requiere proteger a la población civil, respetar el derecho de Israel a defenderse, lograr el desarme de Hamás y mejorar las condiciones humanitarias en el enclave palestino.
Respecto a Irán, Hungría plantea mantener abiertas las vías de negociación diplomática, al tiempo que rechaza que Teherán tenga acceso a armas nucleares.
En términos generales, la nueva posición oficial de Budapest plantea un mayor respaldo al multilateralismo y a la mediación de las organizaciones internacionales como mecanismos para abordar y resolver de manera pacífica los conflictos geopolíticos.
Fuente: Infobae








