La asamblea comunitaria de Oxchuc ratificó la prohibición permanente de vender posh, cerveza y otras bebidas alcohólicas después de un operativo que dejó 13 hombres detenidos y miles de botellas decomisadas. Autoridades tradicionales, habitantes y el Ayuntamiento destruyeron públicamente parte del producto frente al Palacio Municipal y acordaron mantener las inspecciones en barrios y comunidades.
La decisión fue tomada a mano alzada durante una concentración realizada el 14 de septiembre. El alcalde César Gómez López participó en el acto junto con delegados, comités y patronatos locales, en un municipio que se rige mediante sistemas normativos indígenas.
Trece detenidos tras revisiones en comercios y viviendas
El operativo conjunto revisó establecimientos comerciales, tiendas de abarrotes y otros inmuebles donde se presumía la venta prohibida. Trece hombres fueron arrestados e ingresados a la cárcel municipal por infringir la disposición que impide comercializar alcohol y sustancias ilícitas en Oxchuc.
Las labores fueron coordinadas por personal del área de Salud, Protección Civil, autoridades tradicionales y corporaciones de seguridad. En la organización participaron representantes de 187 comunidades y 25 barrios, aunque el Ayuntamiento presentó después una cifra de 188 comunidades y 27 delegados de barrio presentes en la asamblea.
La votación reafirmó la prohibición de posh y cerveza
Más de 500 pobladores se reunieron inicialmente en la Plaza Central para respaldar las medidas aplicadas por los patronatos. El presidente municipal informó que la asistencia total superó las tres mil personas cuando se integraron comités comunitarios y delegados. En ese encuentro, los participantes levantaron la mano para confirmar la continuidad de la ley seca.
La prohibición incluye de manera expresa la venta de posh, cerveza y drogas. Después de la votación, botellas de licor y cerveza fueron colocadas frente al edificio municipal y destruidas. La policía municipal y los habitantes habían retirado el producto durante las inspecciones realizadas en distintos puntos de la cabecera y localidades.
Usos y costumbres sostienen la medida comunitaria
Los representantes locales explicaron que la ley seca opera bajo el régimen de usos y costumbres. El argumento expuesto en la asamblea fue la protección de niñas, niños, adolescentes y familias frente a adicciones y hechos relacionados con el consumo. La comunidad advirtió que continuarán las revisiones para impedir la apertura de giros clandestinos.
El alcalde señaló que las personas detenidas enfrentarán los procedimientos locales correspondientes. También informó que la parte restante del decomiso será entregada a instancias estatales. El Gobierno de Chiapas no había emitido una postura oficial sobre las detenciones ni sobre el destino de todo el producto asegurado al momento del anuncio municipal.
Cuestionamientos reclaman legalidad y rendición de cuentas
La operación y los arrestos provocaron críticas en redes sociales. Sectores inconformes cuestionaron la legalidad de las detenciones y exigieron información sobre presupuesto de obras, salarios de funcionarios y presuntas amenazas telefónicas. Los reclamos colocaron en la discusión pública el debido proceso y la transparencia de las decisiones adoptadas por las autoridades comunitarias.
Frente a esas objeciones, los asistentes a la asamblea respaldaron a los patronatos y mantuvieron la prohibición. La jornada concluyó con la destrucción pública de las bebidas decomisadas, la confirmación de los procesos locales para los 13 detenidos y el anuncio de nuevas inspecciones en los barrios de Oxchuc.
Fuentes: MVS Noticias, Reforma






