El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que el gobierno federal no tenía indicios ni sospechas que vincularan al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el crimen organizado, como lo señalan autoridades de Estados Unidos.
Durante una conferencia de prensa en la Novena Zona Militar, en Culiacán, el funcionario afirmó que, desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha mantenido coordinación constante en materia de seguridad con el gobierno estatal, sin que existiera obstrucción alguna para la realización de operativos o detenciones.
Al ser cuestionado sobre si en algún momento el gabinete de Seguridad tuvo sospechas sobre el mandatario estatal, García Harfuch respondió que nunca hubo indicios que motivaran una acción en su contra, pese a las múltiples reuniones sostenidas en el marco de la estrategia de seguridad.
Sobre la situación actual de Rocha Moya, indicó que permanece en la entidad, no cuenta con fuero constitucional y tiene asignada protección por parte de la Guardia Nacional, derivada de una evaluación de riesgo realizada por el Servicio de Protección Federal.
Precisó que este esquema de seguridad no fue solicitado por el propio Rocha, sino determinado por el gobierno federal debido a la responsabilidad que desempeñó en un estado donde se ha intensificado el combate a la violencia.
El titular de la SSPC también descartó que exista información que apunte a una amenaza en su contra, al señalar que no hay datos que indiquen un posible riesgo de ataque.
En cuanto a la posibilidad de que el gobernador con licencia conserve fuero, explicó que, hasta donde tiene conocimiento, al dejar el cargo ya no cuenta con esa protección constitucional, aunque será la Fiscalía General de la República la instancia que lo precise.
Finalmente, rechazó que otros funcionarios o exfuncionarios señalados en investigaciones en Estados Unidos hayan solicitado o recibido protección federal, entre ellos el senador Enrique Inzunza.





