Un grupo de alrededor de 50 migrantes de distintas nacionalidades salió este jueves de Tapachula con rumbo al centro y norte del país, luego de que fracasara la convocatoria para conformar una nueva caravana masiva.
Los extranjeros se reunieron en el parque Bicentenario, punto de partida de múltiples éxodos migrantes en años recientes, y comenzaron a caminar sobre la carretera costera de Chiapas portando una manta con la frase “Caravana Guiados por Dios 2020”.
Aunque la movilización había sido anunciada como la tercera gran caravana del año, la respuesta fue mínima y únicamente medio centenar de personas decidió emprender el recorrido.
Los migrantes señalaron que abandonan Tapachula debido a la falta de empleo, dinero y respuestas a sus trámites migratorios.
“Nos vamos porque no tenemos trabajo, no podemos pagar renta ni comida, muchos dormimos en la calle”, expresó Isaac Hernández, originario de Honduras.
De acuerdo con los testimonios, muchos se sienten atrapados en la frontera sur porque al intentar avanzar por cuenta propia son detenidos por el Instituto Nacional de Migración y devueltos nuevamente a Tapachula.
Además, denunciaron que los pocos empleos disponibles tienen bajos salarios y extensas jornadas laborales, mientras que los trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados permanecen estancados por meses e incluso años.
“Cuando vamos a la Comar solo nos dicen que esperemos un correo, pero nunca llega”, comentó José Guzmán, migrante originario de Nicaragua.
A diferencia de las caravanas de años anteriores, varios integrantes afirmaron que ya no buscan llegar a Estados Unidos debido al endurecimiento de las políticas migratorias, sino establecerse en ciudades mexicanas como Monterrey, Guadalajara, Puebla o Ciudad de México.
Durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, al menos 18 caravanas han intentado salir de Chiapas, aunque todas han terminado por disolverse entre Chiapas y Oaxaca.





