La Unión Europea ha destinado más de 22 mil millones de euros adicionales —unos 25 mil 873 millones de dólares— a la importación de combustibles fósiles desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, informó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al advertir el impacto directo en la economía del bloque.
Durante una rueda de prensa, señaló que en apenas 44 días el incremento en los costos energéticos ha evidenciado la vulnerabilidad europea ante las tensiones internacionales, por lo que se propondrá recurrir a reservas de petróleo para intentar influir en los precios.
Como parte de la respuesta, la Comisión Europea presentará medidas de emergencia en la próxima cumbre del 23 de abril, enfocadas en contener la crisis energética y evitar mayores afectaciones económicas.
Von der Leyen también advirtió que los combustibles fósiles podrían convertirse en la opción más costosa para Europa en los próximos años, por lo que insistió en acelerar la transición hacia energías renovables y nuclear, incluyendo el desarrollo de reactores modulares pequeños.
La escalada en torno a Irán ha complicado el tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de suministro de petróleo y gas natural licuado, afectando la producción y elevando los precios a nivel global.
En paralelo, la Unión Europea activó una plataforma para la compra conjunta de minerales críticos, con el objetivo de fortalecer sus cadenas de suministro y reducir su dependencia de China, que domina hasta el 90 por ciento de este mercado estratégico.
Esta herramienta permitirá conectar a compradores con proveedores de tierras raras, baterías y materias primas clave para la transición energética y la industria de defensa, cuyos primeros resultados se esperan para septiembre.





