15 de agosto de 2026

Tuxtla prepara jícara monumental con 3 mil litros de pozol para las fiestas de San Roque

Las fiestas de San Roque y San Bartolomé preparan en Tuxtla una jícara monumental para servir tres mil litros de pozol de cacao.
Jícara monumental de pozol presentada para las fiestas de San Roque y San Bartolomé en Tuxtla Gutiérrez
Jícara monumental para la preparación de pozol durante las fiestas de San Roque y San Bartolomé en Tuxtla Gutiérrez.

Las fiestas de San Roque y San Bartolomé en Tuxtla Gutiérrez preparan una jícara monumental para servir tres mil litros de pozol de cacao de manera gratuita, como parte de una celebración barrial con más de tres siglos de historia.

La presentación de la pieza colocó de nuevo en el centro una de las tradiciones más reconocibles de la capital chiapaneca. Los organizadores informaron que la bebida se entregará a visitantes y familias durante las actividades del barrio, programadas del 8 al 24 de agosto.

El anuncio ocurre en días en que la ciudad recibe a personas que regresan a sus rutinas escolares y laborales, pero también conserva espacios de convivencia vinculados con su memoria comunitaria. El pozol, preparado con maíz y cacao, forma parte de esa identidad cotidiana.

Una jícara para compartir tres mil litros

La jícara fue presentada por quienes coordinan las festividades de San Roque y San Bartolomé. Su propósito es concentrar la preparación y el servicio de tres mil litros de pozol de cacao, una cantidad que permitirá atender a un número amplio de asistentes sin convertir la actividad en un evento comercial.

La dinámica mantiene el carácter de hospitalidad que distingue a la fiesta. El reparto gratuito es relevante porque convierte la bebida en un punto de encuentro: las familias pueden acudir, conocer las actividades del barrio y participar en una práctica que se transmite entre generaciones.

El barrio mantiene una tradición de más de 300 años

De acuerdo con la información difundida por los organizadores, la celebración suma más de 300 años de historia. En ese periodo, las fiestas han reunido actos religiosos, música, convivencia y expresiones gastronómicas que identifican al barrio de San Roque dentro de Tuxtla Gutiérrez.

La duración de las actividades, del 8 al 24 de agosto, permite que la participación no se reduzca a un solo día. Para los vecinos, la agenda representa una oportunidad de organizarse y de mostrar que las tradiciones urbanas también se sostienen con trabajo colectivo y presencia en el espacio público.

El pozol como vínculo con la vida cotidiana de Tuxtla

El pozol ocupa un lugar particular en Chiapas por su relación con el clima, el trabajo y la convivencia. En la capital, la bebida acompaña jornadas diarias y reuniones familiares; en esta celebración, además, adquiere una dimensión comunitaria por la escala de su preparación.

La decisión de servirlo en una jícara monumental ayuda a visibilizar ese valor cultural sin desligarlo de su origen. No se trata sólo de una cifra llamativa: la pieza funciona como símbolo de una costumbre que sigue presente en los barrios y mercados de la ciudad.

Recomendaciones para quienes asistan a las actividades

Las personas interesadas pueden considerar que las festividades incluyen momentos de mayor afluencia, en particular durante las actividades de convivencia. Asistir con tiempo, atender las indicaciones de los organizadores y cuidar los espacios compartidos facilita que el reparto del pozol se realice de manera ordenada.

La jornada ofrece también una ocasión para acercarse al patrimonio vivo de Tuxtla. La preparación colectiva del pozol recuerda que las celebraciones locales no dependen sólo de un programa, sino de la participación de quienes conservan y renuevan sus prácticas en el presente.

Fuentes: El Heraldo de Chiapas y organizadores de las fiestas de San Roque y San Bartolomé.

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