El peso mexicano cerró este miércoles en 18.67 unidades por dólar, una depreciación de 1.4 por ciento frente a la jornada anterior. Durante la sesión llegó a 18.72, su nivel más débil desde noviembre de 2025, en medio de menor apetito por activos de riesgo y cautela antes del reporte local de inflación.
La moneda registró el peor desempeño entre un grupo de divisas de referencia. El movimiento interrumpió dos sesiones de recuperación y reflejó la sensibilidad del mercado a las expectativas sobre las tasas de interés en México y Estados Unidos, además de la incertidumbre que rodea las negociaciones comerciales bilaterales.
La inflación marcará las expectativas sobre Banxico
Los inversionistas esperan la publicación de la inflación de la primera quincena de octubre, programada para el jueves 22. El dato permitirá evaluar si las presiones sobre los precios comienzan a ceder y si el Banco de México tendría margen para modificar su tasa de referencia en los próximos meses.
La minuta más reciente del banco central mostró que dos de sus tres integrantes estarían abiertos a un recorte si la inflación disminuye. Sin embargo, una encuesta entre instituciones financieras indicó que el consenso espera que la tasa permanezca sin cambios hasta finales de 2027. Esa diferencia de opiniones añade volatilidad al tipo de cambio.
El diferencial de tasas pierde atractivo
El mercado también anticipa que la Reserva Federal de Estados Unidos podría elevar nuevamente sus tipos de interés antes de que termine el año, después del ajuste realizado en septiembre. Un menor diferencial entre las tasas mexicanas y estadounidenses reduce el incentivo para mantener inversiones denominadas en pesos.
A ese escenario se suma el aumento de los precios internacionales de energéticos, que ha elevado la preocupación por una nueva presión inflacionaria global. Cuando los inversionistas reducen su exposición a activos de mayor riesgo, las monedas emergentes suelen enfrentar ventas, y el peso mexicano fue una de las más afectadas durante la jornada.
La Bolsa Mexicana avanzó pese a la caída del peso
El mercado accionario mostró una dirección distinta. El índice S&P/BMV IPC subió 1.43 por ciento y cerró en 70 mil 249.54 puntos, su mayor nivel desde abril. Fue su quinta jornada consecutiva de avances, impulsada por resultados trimestrales favorables y por el desempeño de Wall Street.
Las acciones de América Móvil encabezaron las ganancias con un incremento de 7.78 por ciento, hasta 22.71 pesos, mientras que Quálitas avanzó 4.73 por ciento y terminó en 179.89 pesos. Ambas compañías habían presentado reportes del tercer trimestre que fueron recibidos positivamente por los participantes del mercado.
Los bonos también reflejaron señales mixtas
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono gubernamental a 10 años bajó cuatro puntos base, hasta 9.28 por ciento. En contraste, la tasa del instrumento a 20 años subió dos puntos base y quedó en 9.74 por ciento. Estos movimientos muestran que las expectativas cambian según el plazo y la percepción sobre inflación y crecimiento.
La siguiente referencia será el dato de precios al consumidor y, después, la reunión de la Reserva Federal del 27 y 28 de octubre. La trayectoria del peso dependerá además de los energéticos y de las conversaciones comerciales con Estados Unidos. Hacienda estima para 2026 un tipo de cambio promedio de 19.3 pesos por dólar, por encima del cierre observado este miércoles.
Fuentes: Milenio, N+, Infobae, Banco de México.









