La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó este jueves una acusación para someter a juicio político al presidente Santiago Peña por la crisis de Ueno Bank, pese a que el mandatario presentó su renuncia horas antes.
La dimisión no quedó aceptada ni rechazada porque una sesión conjunta del Congreso se interrumpió al perder el quórum. Después de esa suspensión, las fuerzas representadas en el Senado acordaron mantener el procedimiento. Peña anunció que comparecerá para ejercer su defensa, mientras el caso bancario mantiene a numerosos clientes sin acceso normal a sus recursos.
Diputados envían la acusación al Senado
La Cámara Baja aprobó por unanimidad la acusación y la remitió a la Cámara Alta, responsable de juzgar al presidente y decidir si procede su destitución. Ocho diputados fueron designados para sostener ante los senadores los cinco ejes del señalamiento. Para destituirlo se requieren 30 votos de un Senado integrado por 45 miembros.
La presentación de una renuncia no puso fin al juicio político. Legisladores oficialistas abandonaron la sesión conjunta convocada para tratarla y dejaron al Congreso sin el número necesario para votar. Por ello, al momento de anunciarse la continuación del proceso, Peña seguía sin una resolución formal sobre su dimisión.
La crisis de Ueno Bank impulsa el proceso
El Banco Central intervino Ueno Bank tras detectar problemas de solvencia. La entidad tenía cerca de tres millones de clientes y la interrupción de sus operaciones dejó a usuarios sin acceso a la aplicación, tarjetas y transferencias. El caso provocó protestas de depositantes que reclamaron respuestas sobre la devolución de sus ahorros.
Los diputados acusadores cuestionan la relación previa de Peña con el grupo propietario del banco y la colocación de recursos públicos en la institución. Sostienen que pudo existir un conflicto de intereses y mal desempeño de sus funciones. Esas afirmaciones forman parte de la acusación legislativa, no de una sentencia. El presidente ha rechazado vínculos indebidos y afirmó que colaborará con las investigaciones.
La renuncia deja abierta la sucesión
Peña difundió un mensaje en el que explicó que había decidido renunciar pensando en la estabilidad del país. Más tarde sostuvo que acudiría al juicio político con argumentos y pruebas. También pidió que la solución para los ahorristas no quedara supeditada a la discusión sobre su permanencia en el cargo.
El vicepresidente Pedro Alliana está llamado a sucederlo si la renuncia es aceptada o si el Senado resuelve destituirlo. La Cámara de Diputados rechazó una petición de juicio político contra Alliana por 48 votos frente a 30. En consecuencia, su situación institucional es distinta de la del mandatario sometido al procedimiento.
Ahorristas esperan acceso a sus depósitos
El Banco Central anunció pagos para un primer grupo de clientes con saldos de hasta 10 millones de guaraníes, sin deudas con Ueno y con una cuenta habilitada en otra entidad. Entre los afectados figuran jubilados que cobraban pensiones a través del banco; el Instituto de Previsión Social anunció el traslado de sus cuentas para mantener esos pagos.
La investigación penal sobre presuntas irregularidades bancarias continúa por una vía diferente al juicio político. Mientras tanto, frente al Congreso hubo manifestantes que pidieron mantener la evaluación de responsabilidades y devolver los fondos. La decisión pendiente del Senado será sobre la acusación contra Peña, al tiempo que la renuncia presentada por el presidente permanece sin resolución formal.
Fuentes: BBC News Mundo, Deutsche Welle.









