Las remesas que llegaron a México entre julio y septiembre sumaron 16 mil 385 millones de dólares, pero su valor real en pesos cayó 10.05 por ciento frente al mismo trimestre de 2025, al considerar el tipo de cambio y la inflación.
El contraste entre una entrada de dólares prácticamente estable y un menor poder de compra aparece en un análisis de los datos originales del Banco de México difundido este 3 de noviembre. En términos nominales, el flujo trimestral aumentó apenas 0.26 por ciento anual; después de convertirlo a moneda nacional y descontar el alza de precios, el resultado fue una contracción de dos dígitos.
Más dólares no significaron más capacidad de gasto
Durante el tercer trimestre, las familias receptoras dispusieron de remesas equivalentes a 282 mil 888 millones de pesos reales en el cálculo presentado. La disminución anual de 10.05 por ciento combina dos movimientos distintos: un peso más fuerte reduce la cantidad de moneda nacional que se obtiene por cada dólar y la inflación recorta lo que esa cantidad permite comprar.
Por eso la variación de 0.26 por ciento en los dólares recibidos no describe por sí sola la situación de quienes dependen de esos envíos para pagar bienes y servicios en México. La comparación en pesos ajustados por inflación ofrece una medida más cercana a su capacidad de compra. No equivale, sin embargo, a que cada hogar haya perdido exactamente el mismo porcentaje, pues los montos y fechas de cambio pueden ser diferentes.
La caída real acumula cinco trimestres
El tercer trimestre de 2026 marcó cinco periodos trimestrales consecutivos con disminución anual del valor real de las remesas. La serie comenzó con una pérdida de 6.44 por ciento en julio-septiembre de 2025. Después registró caídas de 13.24 por ciento en el último trimestre de ese año y de 15.55 por ciento en los primeros tres meses de 2026.
Entre abril y junio de este año, la reducción fue de 10.83 por ciento, antes del 10.05 por ciento observado entre julio y septiembre. Las cifras muestran que la pérdida de poder de compra continuó, aunque fue menos profunda que la del trimestre inmediato anterior. En dólares, el flujo del segundo trimestre había crecido 3.99 por ciento anual, una tasa mayor que la casi nula expansión posterior.
Septiembre creció en dólares pese a menos operaciones
En septiembre ingresaron 5 mil 362 millones de dólares por remesas, 1.55 por ciento más que un año antes. Ese avance siguió a una disminución anual de 3.56 por ciento registrada en agosto. El número de operaciones de septiembre, sin embargo, bajó 6.3 por ciento y se ubicó en 12.6 millones de envíos.
El monto promedio por operación llegó a 426 dólares, lo que ayudó a compensar la menor cantidad de transacciones. El economista Juan José Li, de BBVA Research, destacó esa combinación en su evaluación del mes. El dato permite distinguir entre el valor total captado y la frecuencia con la que se envió dinero, dos indicadores que se movieron en direcciones diferentes.
El acumulado anual también pierde valor real
De enero a septiembre, las remesas totalizaron 47 mil 164 millones de dólares, 2.1 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. En pesos ajustados por inflación, el valor de ese acumulado cayó 8.39 por ciento anual. El balance confirma que la trayectoria nominal en dólares y la capacidad de compra de los recursos dentro de México no avanzan necesariamente juntas.
El reporte sitúa así al tercer trimestre como otro periodo de estancamiento del flujo en dólares y contracción de su valor real. Septiembre aportó un repunte del ingreso mensual, pero no modificó el saldo trimestral de pérdida de poder adquisitivo para los recursos enviados a los hogares mexicanos.
Fuentes: Banco de México, BBVA Research, EL CEO.






