El 92.8 por ciento de las personas consultadas en México considera que la inflación ha afectado las finanzas de su hogar, mientras 95 por ciento percibe un aumento constante de precios, de acuerdo con el estudio Retrato del México Actual: Económico, Político y Social de ACSI Research difundido este 15 de agosto.
La percepción registrada por la consultora muestra que el costo de vida sigue modificando decisiones de consumo y trabajo aun cuando el indicador general de precios ha mostrado moderación en las últimas quincenas. El reporte citado por Milenio ubica la inflación anual al cierre de julio en 3.12 por ciento, con datos del INEGI.
La experiencia cotidiana del aumento de precios
Los indicadores de inflación ayudan a medir la variación promedio de precios, pero las familias enfrentan esa variación de manera distinta según lo que compran y el peso de cada gasto en su presupuesto. La alimentación, el transporte, los servicios y las deudas pueden hacer que la percepción de presión económica sea mayor que la cifra general.
El estudio de ACSI Research señala que una amplia mayoría percibe incrementos constantes. La percepción no sustituye la medición oficial, pero revela cómo se viven los cambios de precios en los hogares. Cuando el presupuesto se vuelve más estrecho, suele cambiar el orden de las compras y aumenta el uso de crédito o pagos diferidos.
Bienes duraderos y pago a plazos
El reporte indica que 42.4 por ciento de las personas consultadas solo puede adquirir bienes duraderos, como muebles o electrodomésticos, mediante esquemas de pago a plazos. Otro 21.4 por ciento dijo no tener posibilidad financiera de hacer ese tipo de compras. Esos datos permiten observar que las decisiones de consumo de mayor monto se están postergando o financiando.
Los pagos a plazos pueden ser una herramienta útil cuando tienen condiciones claras y caben en el ingreso disponible. Sin embargo, también exigen planeación: una compra diferida se convierte en una presión adicional si el hogar ya destina una parte importante de sus recursos a alimentos, renta, transporte o créditos previos.
El ingreso toma prioridad al buscar empleo
La investigación también señala que el nivel de ingreso se ha convertido en el factor principal al evaluar o buscar un empleo, por encima de prestaciones y oportunidades de desarrollo. Esta respuesta no implica que los otros componentes de un trabajo hayan perdido importancia, sino que el ingreso inmediato ocupa un lugar central cuando las familias enfrentan gastos crecientes.
Para las empresas, esta tendencia plantea un reto de comunicación y retención de talento. La remuneración debe entenderse junto con estabilidad, prestaciones y posibilidades reales de crecimiento. Para las personas trabajadoras, comparar ofertas requiere revisar el salario neto, los costos de traslado, la seguridad social y la duración de cualquier esquema variable.
Datos para decisiones financieras
Los resultados de una encuesta describen una percepción y no reemplazan los datos oficiales de ingreso, empleo o precios. Aun así, aportan una señal útil: la moderación de la inflación no siempre se siente de inmediato en los hogares. El ajuste de presupuestos familiares depende de precios específicos, compromisos financieros y capacidad de ahorro.
La información difundida este sábado coloca de nuevo el foco en la economía cotidiana. Para reducir riesgos, especialistas suelen recomendar registrar gastos, comparar precios, revisar el costo total de compras a crédito y evitar comprometer pagos que no puedan sostenerse. La presión inflacionaria se enfrenta mejor con información clara, ingresos suficientes y decisiones financieras realistas.
Fuentes: ACSI Research, estudio Retrato del México Actual: Económico, Político y Social; Milenio; INEGI.





