Chiapas realizará el Segundo Simulacro Nacional el sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas, con una hipótesis de sismo para que familias, escuelas, comercios e instituciones practiquen sus protocolos de respuesta.
El ejercicio plantea para la entidad un movimiento de magnitud 7.6 con epicentro hipotético en Tonalá. La propuesta busca que la práctica no quede limitada a oficinas o planteles: al coincidir con sábado, la convocatoria incluye viviendas, espacios comunitarios y negocios que usualmente no participan en los ensayos de jornada laboral.
Preparación desde los hogares
La participación familiar será uno de los ejes de la jornada. Identificar rutas de salida, acordar un punto de reunión y revisar una mochila de emergencia permite que cada integrante sepa qué hacer antes de un evento real. La prevención comienza con decisiones sencillas que deben conocerse antes de una emergencia.
Registro y coordinación
Las autoridades invitaron a registrar inmuebles participantes, desde centros de trabajo y escuelas hasta viviendas y comercios. Este paso facilita medir la cobertura del ejercicio y ayuda a que brigadas internas organicen tareas de evacuación, revisión de instalaciones, primeros auxilios y comunicación con el exterior.
Una hipótesis para el territorio
La simulación nacional usará escenarios distintos según las condiciones de cada región. En Chiapas, el supuesto de un sismo con origen en la costa permite revisar tiempos de reacción, rutas de evacuación y la coordinación entre quienes se encuentren en edificios, mercados, unidades habitacionales o viviendas particulares.
Ensayar para corregir
Un simulacro no pretende reproducir el miedo de un desastre, sino detectar fallas antes de que ocurra. Puertas bloqueadas, señalamientos insuficientes o puntos de reunión mal ubicados pueden identificarse durante la práctica. El valor del ejercicio está en corregir esos detalles mientras existe tiempo para hacerlo.








