El Servicio Sismológico Nacional contabilizó 2 mil 598 réplicas del sismo de magnitud 7.4 ocurrido el 17 de julio cerca de Ciudad Hidalgo, Chiapas, al realizar el corte de las 08:00 horas de este 17 de septiembre.
La secuencia sísmica se ha prolongado durante dos meses en la franja costera del estado. Dentro de ese conjunto, el movimiento secundario de mayor magnitud alcanzó 6.5, una cifra que mantiene el seguimiento técnico sobre la zona donde se originó el evento principal.
Dos meses de actividad después del sismo de 7.4
El epicentro del movimiento principal fue ubicado en las inmediaciones de Ciudad Hidalgo, municipio fronterizo del Soconusco. Desde entonces, los instrumentos de monitoreo han registrado miles de ajustes posteriores. El corte más reciente eleva el total a 2 mil 598 réplicas, todas asociadas con el evento del 17 de julio.
Una réplica es un sismo que ocurre en la misma región después de un movimiento de mayor tamaño, mientras la corteza terrestre redistribuye la energía liberada. Su presencia forma parte del comportamiento esperado después de un temblor fuerte. La secuencia puede mantenerse durante semanas o meses, aunque la frecuencia y la magnitud tienden a disminuir con el tiempo.
La réplica más fuerte alcanzó magnitud 6.5
La diferencia entre el evento inicial y la mayor réplica es de 0.9 unidades de magnitud. El dato permite dimensionar la energía de los movimientos posteriores: aunque la mayoría de las réplicas son menores, algunas pueden ser percibidas ampliamente y activar revisiones preventivas en inmuebles e infraestructura.
El sismo de julio provocó movilizaciones de prevención y evaluaciones estructurales en municipios del sur de México. El seguimiento posterior no se limita a contar eventos. Los registros permiten ubicar sus epicentros, calcular profundidades y observar cómo se distribuye la actividad alrededor de la zona de ruptura.
El monitoreo se concentra en la costa de Chiapas
La ubicación del epicentro principal coloca la secuencia en una región de vigilancia sísmica permanente. Chiapas se encuentra frente a un límite de placas tectónicas donde se registra una parte importante de los temblores del país. En esa franja, la red de estaciones aporta datos para elaborar reportes y comunicar cada movimiento localizado.
No es posible determinar con exactitud cuándo terminarán las réplicas ni anticipar la hora de un nuevo sismo. La información disponible describe la actividad que ya ocurrió y su evolución estadística. Por esa razón, las actualizaciones del monitoreo distinguen entre los datos confirmados y cualquier versión no sustentada que circule después de un movimiento perceptible.
Protección Civil mantiene los protocolos preventivos
La continuidad de la secuencia conserva vigentes las revisiones de seguridad en hogares, escuelas, oficinas y espacios públicos. Entre las medidas básicas están identificar rutas de evacuación y zonas de menor riesgo, verificar instalaciones de gas y electricidad, fijar muebles pesados y evitar objetos que puedan caer desde lugares altos.
Las autoridades también mantienen la recomendación de atender únicamente avisos oficiales durante una emergencia. El registro instrumental ofrece la magnitud, el epicentro y la profundidad de cada evento después de su detección; no constituye una predicción. Las 2 mil 598 réplicas documentan una actividad persistente que sigue bajo observación técnica.
Al corte de las 08:00 horas de este jueves, el balance permanecía en 2 mil 598 movimientos secundarios, con magnitud máxima de 6.5. La referencia continúa siendo el sismo de 7.4 del 17 de julio, localizado cerca de Ciudad Hidalgo, cuyo proceso de réplicas todavía no concluye.
Fuentes: Servicio Sismológico Nacional, El Heraldo de México









