16 de septiembre de 2026

Estados Unidos restringe visas por políticas de Sudáfrica

Washington anunció restricciones de visa contra personas vinculadas con políticas sudafricanas que considera discriminatorias; Pretoria rechazó esa interpretación.
Banderas de Estados Unidos y Sudáfrica en contexto diplomático
Washington anunció restricciones de visa dirigidas a personas vinculadas con políticas sudafricanas.

Estados Unidos anunció nuevas restricciones de visa contra funcionarios y otras personas de Sudáfrica a quienes responsabilice de impulsar o facilitar políticas que Washington considera discriminatorias contra ciudadanos blancos y otras minorías.

El secretario de Estado, Marco Rubio, informó que la medida permitirá revocar visas vigentes o rechazar solicitudes. La política no constituye una prohibición general para la población sudafricana: será aplicada a individuos que el gobierno estadounidense determine que cumplen con los criterios anunciados.

Washington incluye tierras, violencia y discriminación

Las restricciones abarcan a personas vinculadas con leyes o decisiones que, a juicio de Estados Unidos, permitan discriminación racial, confiscaciones de tierras sin compensación o incitación a la violencia contra grupos étnicos y raciales minoritarios. La administración no divulgó los nombres de quienes serán afectados ni informó cuántas visas podrían ser revocadas o denegadas.

El anuncio amplía las acciones adoptadas por el gobierno de Donald Trump frente a Sudáfrica. Durante meses, Washington ha cuestionado políticas que considera perjudiciales para la población blanca, particularmente para los afrikáners, comunidad descendiente principalmente de colonos neerlandeses y franceses.

Entre los puntos señalados se encuentra una ley que permite la expropiación de propiedades sin compensación bajo determinadas circunstancias. Estados Unidos también ha criticado medidas de acción afirmativa dirigidas a ampliar las oportunidades económicas de la población negra y de otros grupos históricamente excluidos.

Pretoria rechaza la interpretación estadounidense

El gobierno del presidente Cyril Ramaphosa respondió el mismo 16 de septiembre y rechazó la lectura presentada por Washington. El Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación sostuvo que las restricciones se apoyan en una tergiversación de las políticas nacionales y en planteamientos de grupos que no representan al conjunto de la minoría blanca ni de los afrikáners.

Sudáfrica defendió su derecho a aprobar legislación para atender las consecuencias de siglos de injusticia racial. El gobierno afirmó que las normas promulgadas desde el fin del apartheid buscan mejorar las condiciones de sectores que fueron excluidos de la propiedad, el empleo y otras oportunidades durante el sistema de segregación.

La posición sudafricana también destacó que la desigualdad persiste. En promedio, la población blanca mantiene niveles de riqueza y empleo superiores a los de la población negra, pese a que el apartheid terminó formalmente a comienzos de la década de 1990. Pretoria enmarcó sus políticas en ese antecedente histórico.

Sudáfrica pide tramitar diferencias por vía diplomática

El Ministerio solicitó que las discrepancias entre ambos gobiernos se atiendan mediante canales diplomáticos. La respuesta colocó el debate en dos interpretaciones opuestas: Washington presenta las restricciones como una reacción ante discriminación racial y posibles confiscaciones, mientras Pretoria sostiene que su legislación pretende corregir desigualdades heredadas.

Las restricciones se aplicarán mediante decisiones consulares individuales, debido a que no existe una suspensión general de visas. Las autoridades estadounidenses podrán negar nuevas solicitudes o retirar documentos ya emitidos cuando atribuyan a una persona participación o complicidad en las conductas descritas por el Departamento de Estado.

La embajada anticipa más medidas

La cuenta oficial del embajador estadounidense en Sudáfrica indicó que las restricciones de visa representan apenas el primer paso de una serie de acciones. Sin embargo, Washington no detalló cuáles serían las medidas siguientes, qué dependencias participarían ni cuándo serían presentadas.

El anuncio dejó sin publicar la lista de personas alcanzadas y trasladó la aplicación a los procesos de visa. La última respuesta oficial de Pretoria reiteró el rechazo a los argumentos estadounidenses, defendió la legislación de reparación posterior al apartheid y pidió que la relación bilateral procese sus diferencias por los conductos diplomáticos establecidos.

Fuentes: El Heraldo de México, Reuters

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