La Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y la Secretaría de Salud estatal formalizaron un convenio que ampliará las prácticas clínicas, el servicio social y la formación de personal en áreas esenciales para la atención sanitaria.
El acuerdo reúne a una institución formadora de profesionales y a la red pública donde gran parte de ese aprendizaje se convierte en experiencia directa. La firma fue encabezada por la rectora Fanny López Jiménez y el titular de Salud, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, con participación de comunidad académica y estudiantes en Ciudad Universitaria.
La colaboración contempla investigación, capacitación, actualización y especialización. Más allá del acto protocolario, el convenio abre una ruta para que estudiantes conozcan los retos reales de hospitales, laboratorios y unidades de salud mientras concluyen su preparación universitaria. El objetivo es acercar la formación al funcionamiento cotidiano de los servicios sanitarios.
Prácticas y servicio social con mayor alcance
Las y los estudiantes podrán acceder a oportunidades para realizar prácticas clínicas profesionales y servicio social en unidades de salud. Este tipo de vinculación permite que la experiencia académica se complemente con el contacto supervisado con pacientes, expedientes, protocolos y equipos multidisciplinarios.
Para carreras como odontología, salud pública, nutrición y psicología, los espacios de práctica son determinantes. La preparación técnica requiere observar procesos, desarrollar habilidades de comunicación y comprender cómo se coordinan las distintas disciplinas alrededor de una necesidad de atención.
Formación para atender territorios diversos
El personal en formación enfrentará contextos muy distintos dentro de Chiapas. En las comunidades rurales, la cercanía profesional puede ser especialmente relevante cuando los servicios médicos se convierten en una de las pocas referencias disponibles para resolver dudas, acompañar tratamientos o prevenir enfermedades.
La atención con empatía y humanismo fue señalada como una parte inseparable de los conocimientos adquiridos en el aula. La relación de confianza entre población y profesionales de salud puede mejorar la oportunidad con que se busca atención y se sigue un tratamiento.
Investigación y actualización institucional
El convenio no se limita a recibir estudiantes. También prevé proyectos de investigación y acciones compartidas de capacitación, actualización y especialización para ambas instituciones. Esa vertiente puede ayudar a que los contenidos académicos respondan a necesidades identificadas en los servicios de salud y a que el personal tenga acceso a nuevas herramientas.
La presencia de docentes, personal administrativo y alumnado de varias facultades muestra que la relación tendrá un carácter transversal. La salud pública requiere profesionales con capacidades complementarias, desde la prevención y la alimentación hasta la salud mental, la odontología y la organización de los servicios.
Un vínculo que debe sostenerse en la práctica
El valor del acuerdo se medirá en el número de espacios formativos que se habiliten, la calidad de la supervisión y la continuidad de los proyectos. La experiencia profesional temprana puede orientar decisiones de especialización y reforzar la vocación de quienes se preparan para atender a la población.
Con este marco de colaboración, la UNICACH y el sector salud estatal asumen el reto de traducir la firma en actividades permanentes. La formación de recursos humanos con experiencia, responsabilidad y sensibilidad social es una condición necesaria para fortalecer la atención sanitaria en Chiapas.
Fuentes: Diario Chiapas Hoy, Libertad en Chiapas





