Uganda declaró este martes el fin del brote de ébola de 2026 tras completar 42 días sin nuevos contagios locales, el periodo de vigilancia usado como referencia sanitaria internacional.
El Ministerio de Sanidad ugandés informó que la cuenta inició después del alta del último paciente con transmisión local, registrada el 16 de junio. La decisión se tomó tras reconstruir cadenas de contagio, poner contactos en cuarentena y confirmar que no surgieron nuevos casos.
El brote se había propagado desde la República Democrática del Congo, país que mantiene una situación más grave con miles de casos confirmados y una alta mortalidad.
La vigilancia se mantuvo durante seis semanas
Las autoridades ugandesas explicaron que el periodo de 42 días sigue siendo un criterio central en salud pública para declarar cerrado un brote, especialmente en enfermedades con transmisión incierta.
En este caso, el gobierno afirmó que el origen de la infección fue documentado y que los vínculos epidemiológicos entre los casos quedaron identificados. Uganda registró 20 casos confirmados y dos fallecimientos relacionados con la propagación del virus.
La cepa Bundibugyo mantiene riesgo regional
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya letalidad puede oscilar entre 30 y 50 por ciento. La Organización Mundial de la Salud considera alto el riesgo de expansión en África subsahariana, aunque bajo a escala global.
La vigilancia no termina con la declaratoria. Los sistemas de salud deben sostener monitoreo en fronteras, hospitales y comunidades con movilidad frecuente hacia la República Democrática del Congo.
El cierre en Uganda no elimina la emergencia vecina
Mientras Uganda levanta la alerta interna, la RDC continúa con el brote declarado desde el 15 de mayo. Los datos difundidos este martes apuntan a miles de casos confirmados y más de mil fallecimientos en cinco provincias.
La experiencia ugandesa muestra la importancia del rastreo oportuno, aislamiento y vigilancia comunitaria. Para la región, el cierre útil es reforzar cooperación transfronteriza y mantener recursos sanitarios activos, porque un nuevo caso importado podría reactivar protocolos de emergencia.
Fuentes: EFE, Europa Press y Aristegui Noticias.








