S&P Global National Ratings elevó la calificación crediticia de largo plazo del estado de Chiapas de mxA+ a mxAA-, con perspectiva estable, el nivel más alto que la agencia le ha asignado desde 2017.
La mejora confirma el avance que la calificadora había anticipado un año antes, cuando modificó la perspectiva de la entidad a positiva. El nuevo grado se apoya en el comportamiento de los ingresos propios, el refinanciamiento de obligaciones financieras y el nivel de endeudamiento reportado por el gobierno estatal.
La nota crediticia alcanza su mayor nivel desde 2017
La escala nacional de S&P compara la capacidad de pago de emisores dentro del país. El movimiento a mxAA- coloca a Chiapas un escalón por encima de la evaluación anterior y mantiene una perspectiva estable, lo que indica que la agencia no prevé un cambio inmediato si las condiciones consideradas permanecen sin variaciones relevantes.
El gobierno estatal atribuyó el resultado a la política financiera aplicada durante la administración de Eduardo Ramírez Aguilar y al trabajo de la Secretaría de Finanzas, encabezada por Manuel Francisco Antonio Pariente Gavito. La evaluación reconoce una trayectoria de mejora en la gestión de ingresos y pasivos, aunque la conservación de la nota dependerá de sostener esos indicadores.
Ingresos propios reducen la dependencia federal
Entre los factores señalados aparece el fortalecimiento de la recaudación estatal. El informe referido por las autoridades indica que los ingresos propios aumentaron su peso en dos puntos porcentuales durante el ejercicio 2025, un cambio que permitió reducir parcialmente la dependencia de transferencias provenientes de la Federación.
La capacidad de recaudar recursos locales amplía el margen para atender compromisos sin descansar exclusivamente en participaciones y aportaciones federales. En la lectura financiera, esa diversificación ayuda a enfrentar variaciones en el flujo de recursos y aporta previsibilidad al presupuesto. El comportamiento de la recaudación fue uno de los elementos centrales de la mejora anunciada para Chiapas.
Refinanciamiento reduce intereses y libera garantías
La evaluación también consideró el refinanciamiento de los créditos del estado y la cancelación de emisiones bursátiles entre 2025 y febrero de 2026. Estas operaciones redujeron el costo de los intereses y liberaron recursos que estaban comprometidos como garantía, de acuerdo con la información presentada en el anuncio.
El endeudamiento se ubicó cerca de 16.7 por ciento de los ingresos operativos, mientras que el pago anual asociado representó 1.9 por ciento de esos ingresos. La calificadora destacó además la posición de liquidez y el bajo nivel de deuda con proveedores. Esos datos describen una estructura de obligaciones contenida en relación con el flujo ordinario del estado.
La perspectiva estable exige continuidad presupuestaria
Una mejor calificación puede facilitar condiciones crediticias menos costosas cuando la entidad requiere financiamiento, pero no constituye por sí misma un aumento automático del presupuesto. El efecto directo se refleja en la percepción de riesgo y en la posibilidad de negociar tasas o plazos más favorables, siempre dentro de las reglas aplicables a la deuda pública.
Las autoridades sostuvieron que los ahorros derivados del manejo financiero permitirán ampliar recursos para carreteras, escuelas, agua potable y salud. La asignación concreta deberá observarse en los presupuestos y en el ejercicio del gasto. El desafío será mantener bajos los pasivos y consolidar los ingresos propios para conservar la perspectiva estable y evitar que nuevas obligaciones deterioren los avances reconocidos.
La actualización difundida este jueves coloca la situación financiera estatal bajo una referencia más favorable que la registrada en años anteriores. El siguiente seguimiento deberá medir la permanencia de la recaudación, la liquidez y el costo de la deuda durante los próximos ejercicios.
Fuentes: S&P Global Ratings, Periódico El Orbe.









