Rusia lanzó durante la madrugada de este domingo uno de los ataques con misiles balísticos más intensos contra Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala.
El País, con información de agencias, reportó que los golpes afectaron principalmente Kiev y Járkov, dejaron personas muertas y heridas, y provocaron incendios y daños en edificios residenciales, almacenes y espacios de servicio.
El ataque ocurre mientras Ucrania insiste a sus aliados en acelerar el suministro de defensas antiaéreas capaces de interceptar misiles balísticos, una necesidad que el presidente Volodímir Zelenski volvió a colocar como prioridad.
Kiev recibió decenas de misiles y drones
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 41 misiles durante la ofensiva contra la capital y que 18 fueron derribados. También señaló que se interceptaron 108 de 125 drones empleados en la operación nocturna.
Las explosiones dañaron varios distritos de Kiev, con reportes de incendios, afectaciones a inmuebles residenciales y daños en una estación de metro y un paso subterráneo. Equipos de emergencia trabajaron entre escombros durante la mañana.
Járkov y Sumi también reportaron víctimas
En Járkov, autoridades regionales informaron de un ataque contra un centro logístico postal en las afueras de la ciudad. El saldo reportado incluyó cuatro muertos y 19 heridos.
La región de Sumi también fue alcanzada. De acuerdo con el reporte, las fuerzas rusas golpearon un centro de rehabilitación y hubo una persona fallecida en la capital regional por bombas guiadas.
Ucrania pide acelerar defensas Patriot
Zelenski señaló que la protección frente a misiles balísticos es una prioridad permanente. La semana pasada anunció un acuerdo político con Estados Unidos para fabricar bajo licencia interceptores Patriot, con la expectativa de iniciar producción antes de terminar el año.
Mientras llega esa capacidad, las ciudades ucranianas siguen expuestas a ataques de largo alcance. La respuesta internacional de las próximas semanas será decisiva para medir si Kiev puede reducir el impacto de nuevas ofensivas.
Fuentes: El País y agencias internacionales.





