El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recorrió este miércoles el complejo petrolero de Jamnagar, en India, una instalación con capacidad para procesar crudo pesado venezolano. La visita coloca a la mayor refinería del mundo en un solo emplazamiento en el centro de la estrategia energética entre Washington, Nueva Delhi y Caracas.
Rubio estuvo acompañado por el embajador estadounidense en India, Sergio Gor, y por integrantes de la familia de Mukesh Ambani, propietaria de Reliance Industries. Durante el encuentro se abordó el suministro de energía y la posibilidad de ampliar el uso de petróleo del hemisferio occidental en un mercado que busca diversificar sus fuentes de importación.
Jamnagar procesa 1.4 millones de barriles diarios
El complejo se ubica en el estado de Guyarat y puede refinar alrededor de 1.4 millones de barriles cada día. Sus unidades están diseñadas para recibir materias primas difíciles de procesar, entre ellas el Merey 16 venezolano, un crudo ultrapesado, denso y con alto contenido de azufre que requiere infraestructura especializada.
Rubio calificó a India como una potencia mundial de refinación y destacó la capacidad técnica de Reliance. La compañía atribuye a Jamnagar uno de los índices de complejidad más altos de la industria, característica que le permite transformar mezclas pesadas en combustibles como diésel y otros derivados de mayor valor comercial.
Venezuela recupera espacio entre los proveedores
Reliance fue durante años uno de los compradores más importantes del petróleo venezolano. En 2019 recibió cerca de una cuarta parte de las exportaciones de ese país, pero las sanciones estadounidenses redujeron el intercambio. Una licencia permitió reactivar compras en 2024, aunque expiró al año siguiente y las operaciones volvieron a depender de autorizaciones de Washington.
El flujo cambió nuevamente durante 2026. Para junio, Venezuela ya era el cuarto proveedor de petróleo de India, detrás de Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Los envíos superan los 300 mil barriles diarios, aunque el crecimiento futuro estará condicionado por la capacidad de producción venezolana y por las licencias que regulan cada operación.
Estados Unidos busca modificar la mezcla energética
La visita ocurre en medio de las presiones de Washington para que India reduzca sus compras de crudo ruso con descuento y aumente las adquisiciones procedentes de Venezuela y Estados Unidos. La refinería de Jamnagar representa una pieza práctica de esa sustitución, porque ya conoce las características del petróleo venezolano y cuenta con equipos para procesarlo.
El recorrido también coincidió con un repunte del precio del diésel en Estados Unidos. El encarecimiento afecta al transporte y a la agricultura, de modo que la capacidad de Jamnagar para producir este combustible añade un componente interno a la agenda del secretario de Estado. La disponibilidad de derivados y el costo del suministro se han convertido en asuntos sensibles antes de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.
Reliance amplía su relación con Washington
La empresa india aparece además vinculada a un proyecto de refinería en Brownsville, Texas, anunciado en marzo. Todavía no se han detallado públicamente el esquema de inversión ni el papel preciso de Reliance, y la obra continúa sujeta a permisos y definiciones financieras. Rubio también se reunió en Bombay con directivos de los grupos Adani y Tata antes de viajar a Guyarat.
La escala real del nuevo corredor petrolero dependerá de tres factores: producción venezolana, permisos estadounidenses y demanda india. Por ahora, la visita confirma el interés político en conectar esas capacidades. Jamnagar ofrece la infraestructura; Venezuela, el crudo pesado; y Washington conserva el control regulatorio sobre buena parte de las transacciones.
Fuentes: Infobae, Diario Libre, Reliance Industries.









