9 de septiembre de 2026

OIEA remite el caso nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU

La resolución recibió 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones; es la primera remisión de Irán en 20 años.
Representantes reunidos en el Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica
La resolución sobre Irán fue aprobada por 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones.

El Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica decidió remitir el caso nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU por incumplimientos vinculados con sus obligaciones de declaración y cooperación.

La resolución fue aprobada este miércoles 9 de septiembre en Viena por 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones. Un país no participó en la votación por mantener cuotas pendientes, dentro de una junta integrada por 35 Estados.

Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania presentaron el texto, que expresó preocupación por el incumplimiento persistente de Teherán. Rusia, China y Níger votaron en contra, mientras el representante iraní, Reza Najafi, rechazó la decisión y la atribuyó a presión política estadounidense y de sus aliados.

Veintitrés países respaldan la remisión a Naciones Unidas

La votación dio una mayoría amplia a la resolución: 23 apoyos frente a tres rechazos y ocho abstenciones. La decisión obliga al director general del OIEA, Rafael Grossi, a informar del caso tanto al Consejo de Seguridad como a la Asamblea General de las Naciones Unidas, conforme al estatuto del organismo.

El señalamiento se centra en una investigación de larga duración sobre rastros de uranio encontrados por inspectores en instalaciones no declaradas. Autoridades occidentales han asociado esos indicios con la sospecha de un programa secreto de armas nucleares que habría existido hasta 2003, mientras Irán sostiene que su programa es pacífico y que no busca fabricar ese armamento.

La resolución también reiteró la exigencia de que Teherán subsane el incumplimiento de acuerdos anteriores y adopte las medidas requeridas por el OIEA para garantizar que no exista desvío de material nuclear.

Inspectores siguen sin acceso a instalaciones clave

El organismo no ha podido ingresar a instalaciones nucleares iraníes clave desde los ataques realizados por Israel y Estados Unidos en junio de 2025. La falta de acceso impide verificar el estado de las reservas de uranio enriquecido y comprobar las condiciones de los sitios alcanzados.

Algunas instalaciones volvieron a ser afectadas en el conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026. El OIEA reclamó en varias ocasiones autorización para inspeccionarlas, sin obtener hasta ahora el acceso solicitado.

Los cálculos del organismo sitúan las reservas iraníes en unas 972 libras de uranio enriquecido hasta 60 por ciento de pureza. El nivel necesario para uso militar se ubica en 90 por ciento. Grossi había advertido que esa cantidad podría alcanzar para fabricar hasta diez bombas si Irán decidiera dar un giro militar, aunque aclaró que esa estimación no significa que el país ya posea armas nucleares.

El caso vuelve al Consejo de Seguridad después de 20 años

Esta es la primera remisión de Irán al Consejo de Seguridad por incumplimientos nucleares en dos décadas. El Consejo de Gobernadores ya había determinado en junio de 2025 que Teherán no cumplía sus obligaciones de no proliferación debido a la falta de cooperación con la investigación.

La intervención del Consejo de Seguridad abre la vía diplomática para discutir medidas, entre ellas sanciones o congelamiento de activos. Rusia y China, que se opusieron a la resolución en Viena, cuentan con derecho de veto en el órgano de Naciones Unidas.

Irán respondió el mismo miércoles que la resolución carece de fundamento y no producirá resultados. Najafi mantuvo esa posición después de la votación y señaló directamente a Washington y sus aliados como impulsores de la medida.

El expediente llega a Nueva York en un contexto de hostilidades abiertas entre Estados Unidos e Irán. Durante esta semana fueron destruidos cinco petroleros iraníes y Teherán atacó objetivos estadounidenses en Jordania, una nueva secuencia de acciones recíprocas dentro de un conflicto que se prolonga por más de seis meses.

El resultado de Viena dejó formalizado el traslado del asunto al máximo órgano de seguridad de Naciones Unidas. Los siguientes pasos dependerán de la agenda y las decisiones del Consejo, mientras el OIEA mantiene pendiente la verificación física de las instalaciones y de las reservas declaradas por Irán.

Fuentes: Deutsche Welle, El Nuevo Día

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