Jorge Angulo Villaseñor, arqueólogo y escultor que moldeó los relieves de la réplica de la tumba de Pakal en Palenque, murió el 2 de noviembre a los 101 años, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Su trabajo permitió reproducir una parte de la cripta maya que hoy puede verse en el Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México.
En Chiapas, su nombre permanece ligado a una de las exploraciones arqueológicas más conocidas del estado. Angulo colaboró en Palenque con Alberto Ruz Lhuillier, responsable de la apertura de la cripta del gobernante K’inich Janaab’ Pakal.
Los relieves de la cripta quedaron en su obra
Angulo participó en la elaboración de la réplica de la tumba mediante el moldeado de los relieves de sus muros. La tarea requirió sus conocimientos arqueológicos y su capacidad como escultor. La reproducción se exhibe en el Museo Nacional de Antropología, inaugurado en 1964, y permite conocer fuera de Palenque elementos visuales de un espacio situado dentro del Templo de las Inscripciones.
La réplica no es la tumba original. Esta se encuentra casi 20 metros debajo del acceso al templo. La distinción importa porque el trabajo de Angulo fue conservar y trasladar a una exhibición pública la apariencia de los relieves, mientras la cripta permanece vinculada al sitio arqueológico chiapaneco. En Palenque existe además otra recreación en el museo de sitio Alberto Ruz Lhuillier.
Una colaboración vinculada al hallazgo de 1952
Ruz y su equipo retiraron durante meses el escombro de la escalera interior del Templo de las Inscripciones. El 15 de junio de 1952 liberaron la losa triangular que cerraba el paso a la cripta. Angulo trabajó con Ruz en Palenque y, por sus habilidades escultóricas, recibió el encargo de moldear los relieves para la célebre reproducción.
La historia de la tumba y la de su copia museográfica son etapas diferentes de un mismo esfuerzo de conocimiento. La primera corresponde a la exploración del monumento en su ubicación original; la segunda, a la labor de reproducir sus rasgos para mostrarlos a públicos que no ingresan a la cripta. El aporte específico de Angulo estuvo en los muros de esa reproducción, no en atribuirle por sí solo el descubrimiento arqueológico.
Investigación en distintos sitios de México
La trayectoria de Angulo no se limitó a Chiapas. Estudió en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, donde tuvo entre sus maestros a Alfonso Caso y Miguel Covarrubias. Trabajó en sitios como Teotihuacán, Tlatelolco, el Templo Mayor, Chalcatzingo, Xochicalco, Teopanzolco, Tepeapulco, La Nopalera y Monte Albán.
En la década de 1970, por encargo de Guillermo Bonfil Batalla, fundó el Centro Regional Morelos-Guerrero. También participó en la creación del museo que ahora se llama Museo Regional de los Pueblos de Morelos, dentro del Palacio de Cortés, en Cuernavaca. Para su apertura en 1974 realizó trabajos de exploración y salvamento arqueológico en el edificio.
El vínculo de Palenque con el museo nacional
Angulo llegó a ser investigador emérito del INAH. Su legado incluye publicaciones y trabajos en varias regiones, pero en Chiapas destaca el nexo entre el Templo de las Inscripciones y el Museo Nacional de Antropología. La réplica de la tumba de Pakal conserva una muestra de su trabajo como escultor aplicado a la arqueología.
El fallecimiento fue comunicado por el instituto el 2 de noviembre. Tenía 101 años. En Palenque permanece el sitio original donde trabajó junto a Ruz; en la Ciudad de México, la reproducción de los relieves recuerda una de las tareas concretas que realizó para acercar ese hallazgo al público.
Fuentes: Alerta Chiapas.









