México elevó su estrategia de defensa consular al anunciar acciones penales en Estados Unidos por muertes de connacionales vinculadas con operativos o custodia del ICE.
El País reportó este 19 de julio que el gobierno mexicano busca investigaciones ante el Departamento de Justicia y fiscalías estatales, además de llevar el tema a instancias de Naciones Unidas.
La decisión ocurre en medio de una política migratoria estadounidense más dura y de tensiones bilaterales por seguridad, comercio y soberanía. El caso más reciente mencionado por la prensa internacional es el de Lorenzo Salgado Araujo, mexicano de 53 años.
La protesta diplomática pasa a denuncias formales
Según el reporte, México ha contabilizado 17 mexicanos muertos en el contexto de acciones del ICE desde el endurecimiento de las medidas migratorias en Estados Unidos. La nueva ruta busca que cada caso sea revisado por autoridades competentes.
La estrategia incluye denuncias ante fiscalías de los estados donde ocurrieron las muertes y una acción ante el Departamento de Justicia. También se notificó al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
La comunidad mexicana enfrenta mayor incertidumbre
Organizaciones de migrantes han advertido que los operativos generan temor incluso entre familias mixtas, donde algunos integrantes tienen documentos y otros no. El miedo cotidiano alcanza traslados al trabajo, escuelas, compras y trámites básicos.
Especialistas citados por El País consideran relevante que México adopte una postura más firme, aunque advierten que los resultados legales podrían ser lentos. El reto será acompañar a las familias y fortalecer la red consular mexicana.
El frente migratorio suma tensión bilateral
Washington ya ha rechazado algunas comunicaciones mexicanas al considerar que invaden decisiones soberanas de agencias estadounidenses. Esa respuesta anticipa un camino difícil para las denuncias.
Para México, el caso combina derechos humanos y política exterior. La prioridad inmediata será exigir investigaciones claras, sostener el apoyo a familiares y evitar que los expedientes queden atrapados en la tensión diplomática.
Fuentes: El País y Associated Press.





