Miles de migrantes cubanos deportados de Estados Unidos permanecen varados en Tapachula, Chiapas, donde enfrentan condiciones precarias al no contar con documentación oficial ni acceso a servicios básicos.
De acuerdo con cifras extraoficiales, hasta 6 mil cubanos han sido enviados en las últimas semanas al sur de México, presuntamente mediante un acuerdo no firmado entre los gobiernos de ambos países.
La Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola, por sus siglas en inglés) señaló en su más reciente reporte que “miles de extranjeros han sido deportados al sur de México”, aunque ni el gobierno estadounidense ni el mexicano han dado a conocer cifras oficiales.
Testimonios de los propios afectados indican que la falta de identificaciones les impide conseguir empleo, recibir envíos de dinero o incluso salir del país, lo que los mantiene atrapados en Tapachula.
La situación se ha agravado debido a la saturación de albergues, que han rebasado su capacidad y ya no pueden brindar apoyo, obligando a muchas personas a vivir en la calle.
Ante este panorama, los migrantes han hecho un llamado a las autoridades mexicanas para intervenir, ya que aseguran que la crisis empeora con el incremento de deportaciones.






