La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomó las instalaciones de la planta de distribución de Pemex en Tuxtla Gutiérrez como parte de las acciones de presión que mantiene dentro de la huelga nacional del magisterio.
La medida ha generado preocupación entre la población ante la posibilidad de afectaciones en el suministro de combustible, luego de que los docentes restringieran el acceso de unidades a las instalaciones ubicadas en la capital chiapaneca.
Durante una conferencia de prensa, dirigentes de la Sección 7 informaron que la ocupación de la planta fue acordada por la Asamblea Estatal Permanente y permanecerá vigente mientras no exista una respuesta satisfactoria a sus demandas.
Paralelamente, el paro magisterial mantiene suspendidas las actividades en alrededor del 95 por ciento de las escuelas de Chiapas, dejando sin clases a más de un millón y medio de estudiantes.
Entre las principales exigencias del movimiento se encuentran cambios al sistema de pensiones del Issste y la eliminación o modificación del esquema de ingreso y promoción docente conocido como Usicamm.
Los representantes sindicales señalaron que las propuestas presentadas por el Gobierno federal no atienden de fondo sus planteamientos, por lo que las movilizaciones continuarán tanto en Chiapas como en la Ciudad de México.
Además, advirtieron que, de no existir avances en las negociaciones, las protestas podrían intensificarse con la participación de otros sectores sociales.





