Autoridades ambientales clausuraron terrenos ubicados en los humedales de montaña de San Cristóbal de Las Casas, donde se detectaron actividades de relleno y construcción que podían afectar esta Área Natural Protegida.
La intervención se realizó como medida precautoria para detener trabajos y evitar un daño mayor al ecosistema. La directora municipal de Ecología, Jade Biniza Cantú Luna, señaló que la acción forma parte de una estrategia permanente de vigilancia y defensa del derecho a un medio ambiente sano.
Rellenos amenazan el equilibrio del humedal
Los humedales de montaña funcionan como áreas naturales de almacenamiento e infiltración de agua. Cuando son rellenados con tierra, cascajo u otros materiales, pierden capacidad para regular escurrimientos, disminuye el espacio disponible para la biodiversidad y aumenta el riesgo de inundaciones en zonas urbanizadas.
Las construcciones irregulares también fragmentan el hábitat y pueden modificar los cauces. Detener los trabajos en sus primeras etapas es esencial para evitar daños difíciles o costosos de revertir. La clausura impide temporalmente continuar las actividades mientras se determina la situación legal del predio y las responsabilidades correspondientes.
La Kisst y María Eugenia son reservas estratégicas
Los humedales de montaña La Kisst y María Eugenia se encuentran en el sur de San Cristóbal y poseen reconocimiento ambiental por su riqueza biológica y sus servicios ecosistémicos. En ellos se han identificado cientos de especies de plantas y animales, incluidas especies endémicas y otras sujetas a protección.
Su importancia no se limita a la conservación de fauna. Estos espacios participan en la recarga de agua y ayudan a amortiguar inundaciones en el Valle de Jovel. La expansión urbana, los rellenos, la contaminación y el cambio de uso de suelo se mantienen como sus principales presiones.
Inspección y vigilancia deberán continuar
La autoridad municipal indicó que seguirá realizando recorridos para verificar el cumplimiento de la normatividad. La vigilancia requiere coordinación entre dependencias municipales, estatales y federales, debido a que la protección del área se sustenta en distintos instrumentos legales.
Además de las clausuras, especialistas y organizaciones han pedido restaurar superficies alteradas, retirar materiales cuando sea técnicamente viable y prevenir nuevas invasiones. Una cinta de clausura sólo es efectiva si existe seguimiento administrativo y ambiental, así como sanciones cuando se comprueba una infracción.
Ciudadanía puede reportar nuevas afectaciones
Habitantes de San Cristóbal y colectivos ambientales han desempeñado un papel constante en la documentación de rellenos y construcciones. Para que una denuncia sea útil debe incluir ubicación precisa, fecha, fotografías tomadas sin ingresar a propiedad privada y una descripción de la actividad observada.
Las personas no deben confrontar directamente a trabajadores o propietarios. Los reportes deben canalizarse a Ecología municipal, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente u otras autoridades competentes. También es importante conservar el número de folio para solicitar seguimiento.
La clausura anunciada representa una acción inmediata, pero el reto de fondo es impedir que el crecimiento urbano avance sobre las áreas que sostienen el equilibrio hídrico de la ciudad. Proteger los humedales significa proteger agua, biodiversidad y seguridad para las colonias cercanas.
Fuentes: Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas; Cuarto Poder; Conanp; información pública sobre los humedales La Kisst y María Eugenia.








