México obtuvo 24.7 puntos de 100 en estabilidad para hacer negocios, su resultado más bajo entre los cinco pilares evaluados por el Global Rule of Law and Business Dashboard 2026. La medición colocó al país por debajo de Guatemala, con 31.8 puntos, y Honduras, con 33.1, en un indicador que combina el control del crimen y la estabilidad política.
El tablero, publicado este martes, analiza las condiciones del Estado de derecho que enfrentan las empresas en 149 economías. La evaluación fue elaborada por NORC, organización de investigación afiliada a la Universidad de Chicago, para la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Además de estabilidad, considera transparencia, previsibilidad, rendición de cuentas y debido proceso.
México ocupa el lugar 91 entre 149 economías
Al reunir los cinco componentes, México alcanzó 43.5 puntos y quedó en el sitio 91 de la clasificación general. El resultado se encuentra por debajo de los principales socios comerciales del país: Canadá obtuvo 79.2 puntos y Estados Unidos, 76. También fue menor que los registros de Chile, Colombia, Brasil y Perú.
La comparación muestra que el desafío mexicano no se limita a la existencia de reglas, sino que incluye las condiciones prácticas en las que operan las compañías. En estabilidad, Canadá sumó 81.3 puntos y Estados Unidos 63.5, mientras Vietnam llegó a 62.8 y China a 50.9. México superó a estas dos economías asiáticas en transparencia y previsibilidad, pero quedó lejos de ellas en estabilidad.
Seguridad eleva costos de operación
El componente de control del crimen observa si las empresas pueden mantener instalaciones, movilizar mercancías y proteger a sus trabajadores sin enfrentar violencia o interferencias ilícitas. El indicador de estabilidad política, por su parte, mide la posibilidad de conflictos o cambios abruptos capaces de interrumpir la actividad comercial y debilitar la confianza de los inversionistas.
Ese entorno tiene una consecuencia directa sobre los presupuestos. El diagnóstico sobre el clima de inversión en México de 2026 refiere que los gastos de seguridad pueden representar hasta 5% de los costos operativos empresariales. La inseguridad aparece junto con la disponibilidad de energía, la corrupción y la incertidumbre regulatoria entre las variables que pesan al momento de decidir una inversión.
Extorsión mantiene presión sobre empresas
Los datos de víctimas registradas ayudan a dimensionar el riesgo. Durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron 6 mil 562 víctimas de extorsión, 9.17% más que en el mismo periodo del año anterior y el nivel más alto para un primer semestre en 11 años. El aumento se presentó en 19 entidades y 12 alcanzaron su máximo para ese lapso.
Para el sector productivo, la extorsión altera rutas, horarios, inventarios y decisiones de expansión. También obliga a destinar recursos que podrían emplearse en contratación, tecnología o crecimiento. La incidencia varía entre estados, por lo que la ubicación de una planta, un centro de distribución o un punto de venta puede modificar de manera importante el cálculo de riesgo.
Debido proceso mejora, pero sigue rezagado
El debido proceso avanzó de 29.9 puntos en 2021 a 35.8 en 2026, aunque continuó como el segundo rubro más débil de México. Esta dimensión considera el acceso a tribunales y mecanismos alternativos, la imparcialidad de los procedimientos y la posibilidad de que las sentencias y los laudos se cumplan.
La transparencia siguió como el componente mejor calificado del país, pese a caer de 74.2 a 65.7 puntos frente a 2021. La rendición de cuentas pasó de 41 a 40.8, mientras la previsibilidad mostró una mejora. En conjunto, los resultados señalan que la certidumbre jurídica necesita acompañarse de seguridad cotidiana para traducirse en inversión, empleo y proyectos de largo plazo.
Fuentes: Expansión.









