El petróleo volvió a moverse con fuerza este lunes por la tensión en Oriente Próximo, mientras los mercados vigilan el riesgo de nuevas interrupciones en rutas energéticas.
Cinco Días reportó que el Brent llegó a superar los 91 dólares por barril antes de moderarse cerca de los 86 dólares, tras señales de contactos diplomáticos entre Irán y Estados Unidos. Sin embargo, la calma fue limitada: la amenaza de un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí empujó de nuevo la referencia hacia los 88 dólares.
La volatilidad refleja el peso económico de Ormuz y del mar Rojo en el suministro energético. Para empresas y consumidores, el efecto puede sentirse en costos de transporte, combustibles e inflación si la tensión se prolonga.
El Brent modera la subida pero mantiene presión
El precio del crudo subió con fuerza después de ataques contra enclaves estadounidenses y reportes de incidentes marítimos en la región. Luego retrocedió por expectativas de negociación, pero se mantuvo en niveles elevados.
El dato clave es que el Brent llegó a ubicarse por encima de 91 dólares por barril, su mayor nivel en más de un mes, antes de regresar al entorno de los 86 a 88 dólares.
Ormuz y el mar Rojo concentran el temor energético
Los inversionistas observan el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el petróleo mundial. A ello se suma la amenaza de los hutíes de imponer restricciones marítimas contra Arabia Saudí, lo que podría afectar otra vía comercial relevante.
Analistas de ING advirtieron que una escalada sin control podría paralizar el tráfico marítimo en el golfo Pérsico. El escenario extremo mencionado por estrategas del mercado contempla precios cercanos a 150 dólares por barril, aunque no es el caso base.
Las bolsas reaccionan con prudencia
La moderación parcial del petróleo ayudó a contener pérdidas en Europa. El Ibex 35 se mantuvo cerca de los 19,200 puntos, mientras Wall Street abrió con avances después de caídas previas del sector tecnológico.
El cierre útil para empresas mexicanas es seguir el precio de combustibles y el tipo de cambio, porque ambos pueden trasladar presión a logística, importaciones y precios finales si el conflicto se extiende.
Fuentes: Cinco Días y Reuters.









