La Secretaría de Educación de Chiapas y la Universidad Autónoma de Chiapas iniciaron el diseño de una nueva etapa del programa Chiapas Puede para que jóvenes y personas adultas avancen de la alfabetización hacia la primaria y la certificación de sus estudios.
El secretario de Educación, Roy Mandujano, encabezó los trabajos con los que se busca dar continuidad a quienes ya aprendieron a leer y escribir. La propuesta contempla reconocer los conocimientos adquiridos durante la vida, construir materiales específicos y establecer mecanismos de evaluación que permitan acreditar aprendizajes sin desconocer la experiencia previa de cada participante.
La universidad estatal tendrá a su cargo el componente académico. Para ello integró un equipo multidisciplinario de 22 especialistas que trabajará en cuatro proyectos relacionados con las dimensiones de saber, hacer, ser y convivir. El planteamiento pretende que los contenidos escolares se conecten con habilidades prácticas, desarrollo personal y participación comunitaria.
De la alfabetización a una trayectoria completa
La nueva fase parte de una pregunta concreta: qué opciones tendrá una persona después de aprender lectura y escritura. La respuesta propuesta es una ruta que conduzca a la educación primaria, permita certificar estudios y amplíe las posibilidades de continuar aprendiendo. La alfabetización será el punto de entrada, no la conclusión del proceso.
El rector de la UNACH, Oswaldo Chacón Rojas, señaló que el proyecto amplía la responsabilidad de la institución más allá de la educación superior. Docentes e investigadores participarán en el desarrollo de instrumentos pedagógicos y materiales que respondan a las necesidades de jóvenes y adultos con trayectorias escolares interrumpidas o sin acreditación formal.
El Método Matías de Córdova será la base
La propuesta conservará como eje el Método Matías de Córdova, estrategia de alfabetización utilizada por Chiapas Puede. El modelo recibió en septiembre de 2026 el Premio UNESCO-Confucio de Alfabetización por su trabajo para acercar la lectura y la escritura a jóvenes y personas adultas, particularmente en comunidades con mayor rezago educativo.
Sobre esa base se incorporarán los principios de la Nueva Escuela Mexicana y la filosofía del Lekil Kuxlejal o Buen Vivir. El enfoque será andragógico: reconocerá que las personas adultas llegan al aula con saberes, oficios, responsabilidades familiares, conocimientos comunitarios y experiencias que deben formar parte de la enseñanza, en lugar de comenzar como si no existiera una trayectoria previa.
Evaluaciones para acreditar conocimientos previos
Uno de los componentes centrales será la creación de evaluaciones con fines de certificación y enfoque formativo. La intención es identificar lo que cada participante ya sabe y lo que necesita reforzar, sin convertir el proceso en una sanción. Esa información servirá para organizar los contenidos y facilitar la acreditación de conocimientos adquiridos tanto dentro como fuera de la escuela.
El diseño deberá traducirse en materiales educativos, actividades específicas y criterios de evaluación aplicables a una población diversa. Las instituciones participantes plantearon que el contenido sea pertinente para la realidad de los estudiantes y que la enseñanza fortalezca su autonomía y su capacidad para intervenir en la vida social, comunitaria y productiva.
Veintidós especialistas construirán los materiales
Los 22 integrantes del equipo académico distribuirán su trabajo entre los cuatro proyectos definidos por el aprendizaje 360. La articulación permitirá combinar conocimientos escolares con habilidades prácticas y relaciones basadas en la colaboración. La UNACH pondrá sus capacidades de docencia e investigación al servicio de una población que habitualmente queda fuera de sus aulas universitarias.
La Secretaría de Educación deberá coordinar la implementación y la certificación derivadas del nuevo trayecto. Los trabajos anunciados corresponden a la fase de construcción metodológica; después vendrán la elaboración de instrumentos y las acciones con las personas que concluyeron la alfabetización inicial. El objetivo inmediato quedó fijado: evitar que el aprendizaje logrado se detenga y convertirlo en una vía reconocida hacia la primaria.
Fuentes: Secretaría de Educación de Chiapas, Universidad Autónoma de Chiapas.









