La tuberculosis sigue siendo un problema de salud pública en México. Hasta marzo de 2025, Chiapas había registrado 227 casos confirmados y se encuentra entre los 10 estados del país con más casos y se posiciona como una de las primeras entidades con más muertes por la enfermedad.
Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, en 2024 en Chiapas registraron 475 casos de tuberculosis respiratoria, siendo uno de los estados más afectados.
Según la Secretaría de Salud, al 8 de marzo de 2025, Chiapas ha registrado 227 nuevos casos de tuberculosis respiratoria, de los cuales 146 son hombres y 81 son mujeres.
A nivel nacional, cabe destacar que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), existen 10 estados con el mayor número de muertes por tuberculosis, y Chiapas se ubica en el cuarto lugar nacional, con 141 defunciones, y el vigésimo tercero, con 1.6% del PIB.

Hasta marzo de 2025, el país ha registrado 4 mil 593 casos de esta enfermedad infecciosa, de los cuales, 3 mil 742 corresponden a tuberculosis respiratoria, 106 a meningitis tuberculosa y 745 a otros tipos de tuberculosis.
La tuberculosis es una enfermedad causada por una bacteria (Mycobacterium tuberculosis) que suele afectar a los pulmones, ocasionando la tuberculosis pulmonar, aunque también puede afectar otros partes del cuerpo como la columna vertebral, los riñones y el cerebro, dando lugar a la llamada tuberculosis diseminada.
La enfermedad se transmite por el aire, donde se esparcen las partículas a través de la tos, los estornudos o incluso el habla.
Se estima que en México hay más de 28 mil casos de tuberculosis (TB) al año y el 30%, la tercera parte, de personas portadoras de la micobacteria desconocen que tienen la enfermedad.
La incidencia de la enfermedad es mayor en estados del norte como: Baja California, Sonora y Sinaloa, mientras que, en zonas del centro del país, como Tlaxcala, Puebla e Hidalgo, los casos son menos frecuentes.
Llos grupos más vulnerables de contraer tuberculosis son aquellos que tienen desnutrición, enfermedades crónicas como diabetes, sistemas inmunes debilitados, fumadores y personas con alto consumo de alcohol.