Más de 300 migrantes hondureños permanecieron el sábado 26 de septiembre en el parque Bicentenario de Tapachula, donde repusieron fuerzas, atendieron heridas del camino y reorganizaron la siguiente etapa de una caravana que ingresó a México por Suchiate.
El contingente, identificado como “Fe y Esperanza”, había salido de Honduras el domingo anterior y cruzó la frontera sur durante la mañana del jueves. Después caminó durante más de 12 horas hasta llegar por la noche a Tapachula, primera escala urbana de su recorrido por territorio mexicano.
Protección Civil atendió a casi diez caminantes
Personal de Protección Civil Municipal acudió al parque para revisar a casi una decena de integrantes, en su mayoría hombres. Las atenciones incluyeron vendajes en articulaciones y curaciones de ampollas abiertas tras la caminata desde la zona fronteriza.
A un hombre que se desplaza con muletas le colocaron apósitos para formar un soporte adicional y proteger las zonas de contacto. Las curaciones se realizaron mientras el resto del grupo buscaba espacios de descanso y organizaba alimentos, pertenencias y tiempos de salida.
Entre los integrantes había hombres, mujeres, niñas, niños y jóvenes embarazadas. El grupo informó que recibió asistencia durante su paso por Guatemala y México, aunque sus integrantes mantenían la intención de continuar hacia el norte una vez que recuperaran condiciones físicas para caminar.
El contingente ingresó por el municipio de Suchiate
La ruta comenzó en Honduras y siguió por Guatemala hasta el cruce hacia Chiapas. Los aproximadamente 300 viajeros pasaron a México por Suchiate, municipio fronterizo conectado con el área metropolitana de Tapachula y con las vías que comunican la costa del estado.
Tras superar la primera jornada en territorio mexicano, la caravana alcanzó el parque Bicentenario. El lugar se convirtió en punto de concentración para registrar quiénes seguían dentro del grupo, recibir atención básica y definir el momento de reanudar el trayecto.
Algunas personas migrantes que ya se encontraban en Tapachula expresaron su intención de incorporarse al contingente. Llevaban varios meses en la ciudad, sin empleo estable y a la espera de respuestas sobre sus trámites migratorios.
Familias separadas explicaron parte de la movilización
Varios integrantes habían sido deportados desde Estados Unidos, permanecieron por un periodo breve en Honduras y decidieron volver a emprender el viaje. La motivación común era reencontrarse con familiares o recuperar los vínculos laborales que mantuvieron antes de su retorno forzado.
Belky Euceda, quien trabajó durante más de 20 años en el oficio de la pintura en Estados Unidos, explicó que decidió intentar regresar porque sus hijos y otros familiares permanecen en ese país. Su testimonio formó parte de las historias compartidas durante la estancia en Tapachula.
La composición del grupo mostró situaciones distintas: deportaciones recientes, separación familiar, falta de trabajo y espera prolongada de resoluciones administrativas. El propósito declarado por la caravana era llegar a Estados Unidos, aun con las restricciones migratorias vigentes bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
La salida quedó dividida en dos fechas
La organización del contingente no estableció una sola hora de partida. Mensajes compartidos entre sus integrantes indicaron que una parte reanudaría el trayecto el domingo 27 de septiembre, mientras otro grupo permanecería en Tapachula y esperaría hasta el 20 de octubre.
La división respondió a las condiciones físicas y decisiones personales de los viajeros. Quienes presentaban heridas o necesitaban más tiempo de recuperación permanecieron junto con las personas que evaluaban sumarse desde Tapachula, mientras otros prepararon su salida inmediata.
Durante el sábado, el parque Bicentenario continuó como centro de descanso y coordinación. Las atenciones médicas básicas concluyeron con vendajes, limpieza de lesiones y apoyo al hombre que usa muletas, antes de que los primeros integrantes alistaran el siguiente tramo del recorrido.
Fuentes: Carta de México, Diario de Chiapas









