Un apagón que se prolongó durante más de 12 horas encendió la preocupación entre habitantes de la 5ª Poniente, entre 6ª y 7ª Norte, en Tuxtla Gutiérrez, debido al riesgo de perder medicamentos que requieren refrigeración y alimentos almacenados.
La afectación fue denunciada por vecinos, quienes solicitaron atención urgente para restablecer el suministro. El reporte adquiere especial relevancia porque una interrupción prolongada no sólo altera las actividades domésticas y comerciales: también puede convertirse en un problema de salud cuando en los hogares hay insulina u otros fármacos que deben conservarse a temperatura controlada.
Medicinas refrigeradas, la principal preocupación
Entre las inquietudes expresadas por las personas afectadas destaca la conservación de insulina. Las condiciones de almacenamiento dependen del tipo de producto y de las indicaciones del fabricante, por lo que una exposición prolongada al calor puede comprometer su eficacia. La recomendación es no improvisar ni congelar el medicamento, mantenerlo protegido de la luz y consultar cuanto antes al personal médico o farmacéutico si existen dudas sobre su estado.
Durante una falla extensa, las familias también deben procurar abrir el refrigerador lo menos posible. Esta medida ayuda a conservar por más tiempo la temperatura interior, aunque los alimentos perecederos requieren una revisión cuidadosa antes de consumirse. Si presentan olor, textura o temperatura inusual, la opción más segura es desecharlos.
El apagón también golpea la actividad cotidiana
La falta de energía afecta ventiladores, bombas de agua, sistemas de comunicación, terminales de cobro y pequeños negocios que dependen de equipos de refrigeración. En una ciudad con temperaturas elevadas, las consecuencias se sienten con mayor intensidad entre personas adultas mayores, niñas, niños y pacientes con enfermedades crónicas.
Los vecinos pidieron que se esclarezca la causa de la interrupción y se informe un tiempo estimado de solución. Una comunicación oportuna permite a las familias proteger medicamentos, conseguir hielo o trasladar temporalmente productos sensibles, además de reducir la incertidumbre en la zona afectada.
Qué hacer ante una interrupción prolongada
Protección Civil recomienda desconectar aparatos sensibles para evitar daños cuando regrese la corriente, utilizar lámparas de batería en lugar de velas y mantener libres las rutas de salida. También es conveniente tener cargados teléfonos y baterías portátiles, así como reportar cables caídos, chispas o transformadores dañados sin acercarse a ellos.
Si una persona depende de un equipo médico eléctrico, debe contar con un plan de respaldo y comunicarse con los servicios de emergencia cuando exista un riesgo inmediato. Los reportes del servicio deben incluir calle, colonia, referencias y, de ser posible, el número de usuarios afectados.
Exigen atención y seguimiento al suministro
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mantenimiento preventivo y mecanismos de respuesta claros. Los habitantes esperan que el servicio se normalice y que las autoridades competentes den seguimiento al incidente. La prioridad es evitar daños a la salud y pérdidas económicas, especialmente en hogares y comercios que almacenan productos de conservación delicada.
Fuentes: ASICH; reportes ciudadanos de habitantes de la 5ª Poniente; recomendaciones generales de Protección Civil y autoridades sanitarias.





