México cerró la natación artística de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con la medalla de oro en la prueba de equipo acrobático y una cosecha total de once preseas.
La selección mexicana presentó una rutina inspirada en el jaguar y recibió 195.3274 puntos, suficientes para ocupar el primer lugar. Colombia obtuvo la plata con 175.3367 unidades y Aruba completó el podio con 142.1658. El resultado confirmó el dominio mexicano en una disciplina que concluyó con ocho oros y tres bronces para la delegación nacional.
Una rutina inspirada en el jaguar
El equipo apostó por una propuesta de identidad mexicana, con vestuario de estampado animal y una ejecución construida alrededor de series acrobáticas de alta dificultad. La combinación de impulsos, elevaciones, coordinación y entradas al agua exigió que las ocho integrantes mantuvieran ritmo y precisión durante toda la presentación.
La diferencia sobre Colombia fue de 19.9907 puntos, mientras que la distancia respecto de Aruba alcanzó 53.1616 unidades. La calificación reflejó la ventaja del conjunto mexicano en la suma de ejecución y dificultad de una modalidad donde cada movimiento depende del trabajo sincronizado de todo el grupo.
Ocho integrantes subieron a lo más alto
El conjunto campeón estuvo integrado por Fernanda Arellano, Miranda Barrera, Diego Villalobos, Itzamary González, Regina Alférez, Glenda Inzunza, Joana Jiménez y Pamela Toscano. Su cierre dorado llegó después de varias jornadas de competencias en las que México se mantuvo de forma constante entre los primeros lugares.
Joana Jiménez destacó la satisfacción del equipo por la ejecución conseguida y por cerrar los Juegos con una rutina que disfruta interpretar. La nadadora señaló que la figura del jaguar dio al grupo una referencia mexicana reconocible dentro del agua y permitió transmitir energía en los segmentos de mayor exigencia.
Regina Alférez cierra su etapa centroamericana
La yucateca Regina Alférez confirmó que esta fue su última participación en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe. La competidora describió la jornada como una mezcla de felicidad y nostalgia, aunque dejó claro que su carrera todavía tiene objetivos: continuará el ciclo rumbo a los Juegos Panamericanos y buscará la clasificación olímpica a Los Ángeles 2028.
La meta olímpica da continuidad al resultado obtenido en Santo Domingo. Para Alférez, el oro no representa un punto final inmediato, sino una escala dentro de un último ciclo competitivo que pretende completar paso a paso. Su experiencia también aporta estabilidad a un equipo con atletas de distintas etapas deportivas.
México termina con once medallas
La natación artística mexicana concluyó su programa con once preseas: ocho de oro y tres de bronce. Ese balance demuestra que el éxito no dependió de una sola rutina, sino de resultados acumulados en las diferentes pruebas del calendario. La victoria en equipo acrobático funcionó como el cierre de una actuación amplia.
La prueba final exigió transformar el trabajo individual en una ejecución colectiva. Cada elevación requiere coordinación entre bases, impulsoras y la atleta que realiza el elemento aéreo, mientras el resto del conjunto conserva la formación y el tiempo musical. Un error en cualquiera de esas fases afecta la percepción completa de la rutina.
Con el oro del sábado, las llamadas sirenas mexicanas regresarán con el primer lugar del equipo acrobático y una de las cosechas más productivas para México en los Juegos. La siguiente etapa será mantener la preparación técnica, renovar las rutinas y trasladar este nivel de precisión a las competencias continentales y clasificatorias del nuevo ciclo.
Fuente: Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.









