Dos sismos de magnitud 4.2 y 4.7 fueron reportados este sábado 1 de agosto frente a la costa de Chiapas, con referencias cercanas a Mapastepec y Huixtla, una región que mantiene actividad sísmica frecuente por su ubicación tectónica.
Los movimientos fueron registrados durante la jornada por los sistemas de monitoreo y generaron consultas entre habitantes de municipios costeros. Hasta la difusión de los reportes iniciales no se habían informado afectaciones graves, pero las autoridades mantienen la revisión preventiva y recomiendan atender únicamente información oficial.
Movimientos localizados en la franja costera
Uno de los eventos fue reportado con magnitud 4.2 en las costas de Mapastepec. Otro alcanzó magnitud 4.7 al suroeste de Huixtla. Las magnitudes y localizaciones pueden ajustarse después de que el Servicio Sismológico Nacional procese más datos de sus estaciones, por lo que los primeros valores deben considerarse preliminares.
La cercanía temporal de dos movimientos no permite afirmar por sí sola que exista un sismo mayor en camino. Los terremotos no pueden predecirse con fecha, hora y magnitud exactas. Por ello, la mejor respuesta sigue siendo la preparación y no la difusión de rumores.
Por qué tiembla con frecuencia en Chiapas
La costa chiapaneca se encuentra próxima a la zona donde interactúan las placas de Cocos y Norteamérica. El movimiento de estas estructuras libera energía y produce una parte importante de la sismicidad que se registra en el sur de México.
Muchos eventos ocurren mar adentro y a distintas profundidades. La percepción depende no solamente de la magnitud, sino también de la distancia, el tipo de suelo y las condiciones de las construcciones. Un sismo moderado puede sentirse con intensidad distinta entre comunidades cercanas.
Protección Civil mantiene protocolos preventivos
Después de un movimiento perceptible, las unidades municipales y estatales revisan edificios públicos, carreteras, puentes y servicios esenciales cuando la situación lo amerita. La población debe reportar grietas nuevas, desprendimientos, fugas de gas o daños estructurales sin ingresar a inmuebles que parezcan inestables.
Si el temblor ocurre dentro de una construcción, se recomienda conservar la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer y ubicarse en una zona de menor riesgo. Cuando termine el movimiento, debe evacuarse de forma ordenada si las condiciones lo permiten. Los elevadores no deben utilizarse durante una emergencia sísmica.
Preparación familiar ante nuevos movimientos
Las familias pueden reducir riesgos identificando rutas de salida, puntos de reunión y responsables de apoyar a niñas, niños, personas mayores o integrantes con discapacidad. Una mochila de emergencia debe incluir agua, linterna, radio, baterías, documentos esenciales y medicamentos de uso cotidiano.
También es importante sujetar muebles altos, revisar instalaciones de gas y participar en simulacros. Las réplicas son movimientos posteriores asociados al reajuste de la zona y pueden presentarse después de un evento principal, aunque su número e intensidad no pueden anticiparse con exactitud.
Las autoridades reiteraron el llamado a consultar al Servicio Sismológico Nacional y a Protección Civil. Compartir capturas antiguas o audios sin origen confirmado puede generar alarma y entorpecer la atención de reportes reales.
Fuentes: Servicio Sismológico Nacional de la UNAM; Coordinación Nacional de Protección Civil; Protección Civil de Chiapas; El Heraldo de México.






