Madres e hijas buscadoras localizaron restos humanos calcinados en un rancho abandonado de Pujiltic, municipio de Venustiano Carranza, tras cuatro días de búsqueda y exploración de campo en la región.
Luego de recibir una denuncia anónima con coordenadas del lugar, integrantes de la Colectiva Madres Buscadoras de Chiapas acudieron al sitio, donde comenzaron labores de búsqueda utilizando sus manos, picos y varillas de acero.
Al remover la tierra encontraron fragmentos óseos calcinados, entre ellos un cráneo, además de ropa, un teléfono celular y una placa con el nombre de Miguel Ángel Elías Mayo, quien presuntamente pertenecería a la Secretaría de la Defensa Nacional.
Las madres e hijas con familiares desaparecidos realizaron las labores bajo intensas temperaturas y largas jornadas, en un intento por localizar posibles fosas clandestinas.
De acuerdo con el testimonio difundido por Isabel Torres Aquino, integrante de la colectiva, este hallazgo ha sido uno de los más dolorosos que han enfrentado durante sus recorridos de búsqueda.
Señaló que en el lugar existen indicios de que el sitio habría sido utilizado como un posible crematorio clandestino y centro de adiestramiento relacionado con la delincuencia organizada.
Con lágrimas, Isabel Torres, quien busca a su hija Cassandra Arias Torres, desaparecida forzadamente en diciembre de 2022 en Berriozábal, expresó que, aunque el dolor de no encontrar a sus familiares permanece, cada resto localizado representa la esperanza de alguna familia que continúa esperando respuestas.
Cada hueso encontrado fue colocado sobre lonas para tratar de identificar las partes, aunque en las imágenes compartidas se observan restos demasiado fragmentados y calcinados.
Venustiano Carranza y la región de Pujiltic han sido señaladas en los últimos años como zonas con preocupación por violencia, presencia de grupos armados y casos de desaparición.
La colectiva recordó que ya había realizado jornadas de búsqueda en esa región los días 23 y 30 de diciembre de 2025, cuando acudieron para buscar a Jesús Esteban Mazariegos Moreno y a los hermanos Luis y Marvin Nanga Pérez. En aquel entonces denunciaron una presunta búsqueda simulada por parte de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Chiapas.
Cinco meses después, las madres buscadoras regresaron a Venustiano Carranza, donde esta vez localizaron restos óseos, sin que hasta el momento se conozca a cuántas personas corresponden.
Durante la búsqueda, la colectiva estuvo acompañada por personal de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, agentes de investigación, la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de Protección Civil, así como fuerzas federales.
Tras el hallazgo, la colectiva también pidió apoyo de la ciudadanía para conseguir una excavadora tipo barrena, herramienta que consideran indispensable para continuar con las jornadas de búsqueda en distintos puntos del estado.
Las integrantes señalaron que cada salida al campo implica largas caminatas, altas temperaturas, desgaste físico y gastos constantes en agua, sueros y herramientas.
Por ello, solicitaron el apoyo de personas, empresas, organizaciones o instituciones que puedan donar la herramienta o realizar aportaciones económicas para adquirirla.
La colectiva recordó que detrás de cada búsqueda hay familias que continúan esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
Las personas interesadas en apoyar pueden comunicarse a la página de Madres Buscadoras de Chiapas o al número 961 558 5327.





