Carlos Albert Llorente, exdefensa del Necaxa, seleccionado mexicano y comentarista deportivo, murió a los 83 años. Su fallecimiento ocurrió el martes 3 de noviembre y fue dado a conocer ampliamente este miércoles, cuando colegas, instituciones del futbol y antiguos compañeros recordaron su trayectoria dentro y fuera de las canchas.
Una década como defensa del Necaxa
Albert jugó en el Necaxa entre 1961 y 1971. Se desempeñó como defensa central durante una etapa en que también llegó a la selección mexicana. Bajo la dirección de Ignacio Trelles participó en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964. Tres años después integró el combinado que obtuvo el oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá.
Su carrera como futbolista estuvo marcada no solo por la actividad competitiva. A comienzos de los años setenta intentó impulsar una organización sindical para defender los derechos de los jugadores. Los recuentos de su trayectoria relacionan esa iniciativa con dificultades para continuar en el futbol profesional. La defensa de sus compañeros quedó como un rasgo central de la historia que se recuerda tras su muerte.
Del retiro de las canchas a la televisión
Una vez concluida su etapa como jugador, Albert inició un camino en el periodismo deportivo que se extendió por décadas. Trabajó en la televisión pública de Imevisión y participó en coberturas de Copas del Mundo. Más tarde formó parte de espacios vinculados con TV Azteca y colaboró con José Ramón Fernández, además de trabajar en radio, prensa y otras cadenas de televisión.
Su estilo se caracterizó por preguntas directas y críticas a decisiones de los dirigentes del futbol mexicano. Esas posiciones le dieron una presencia reconocible en programas de análisis y debate. También provocaron controversias durante su carrera. La transición de jugador a comentarista le permitió abordar desde otro lugar los asuntos laborales y deportivos que había conocido en los vestidores.
Un intento de sindicato en 1970
La propuesta sindical que Albert impulsó en 1970 fue una parte singular de su trayectoria. Buscaba que los futbolistas contaran con una instancia capaz de representar sus intereses frente a los clubes. Los relatos sobre aquella iniciativa señalan que enfrentó resistencia dentro del medio y que afectó sus oportunidades de seguir jugando. No se dispone en los reportes actuales de un expediente que permita atribuir cada decisión posterior a un único motivo.
Albert conservó la defensa de los derechos de los jugadores como tema de sus intervenciones públicas. En el recuerdo de su carrera se cruzan así dos oficios: el de futbolista que pidió mejores condiciones para sus compañeros y el de analista que discutió la manera en que se dirigía el deporte profesional. Su postura crítica fue constante, aunque sus espacios de trabajo cambiaron con los años.
Reacciones y últimos años de actividad
El exjugador se había retirado de los medios desde hacía alrededor de cinco años. Además de su carrera periodística, dirigió el Instituto del Deporte del entonces Distrito Federal entre 2000 y 2001. La noticia de su muerte generó mensajes de condolencia de antiguos colegas y de organismos del futbol mexicano, incluidos el Necaxa y la Federación Mexicana de Futbol.
Las causas del fallecimiento no fueron informadas en las publicaciones disponibles. David Faitelson, quien compartió parte de su carrera televisiva, expresó públicamente sus condolencias a la familia y recordó lo que aprendió de Albert durante sus primeros años en pantalla. Los mensajes difundidos este miércoles coincidieron en destacar su paso por el Necaxa, la selección nacional y el debate deportivo.
Fuentes: UNANIMO Deportes, Zona Franca.









