Alan Cervantes quedó fuera de la primera concentración de Rafael Márquez como director técnico de la Selección Mexicana debido a una molestia muscular, baja que obliga a modificar desde el arranque el trabajo del mediocampo. Isaías Violante, ya incluido en la convocatoria original, adelantará su incorporación y entrenará desde este lunes en el Centro de Alto Rendimiento.
La Dirección Deportiva de Selecciones Nacionales confirmó el movimiento cuando el plantel comenzó a reunirse para cuatro partidos amistosos en Estados Unidos. El parte no especificó el grado de la lesión ni fijó un plazo para el regreso del jugador del América, quien deberá continuar su recuperación con su club.
Violante cambia su itinerario y reporta en el CAR
Isaías Violante no llega como una convocatoria adicional. El atacante ya estaba considerado entre los 30 futbolistas elegidos por Márquez, pero su plan inicial era sumarse más adelante en Nueva Jersey, una vez cumplidos sus compromisos de Liga MX. La baja de Cervantes adelantó el viaje y permitió que se integrara desde la primera jornada de trabajo en la Ciudad de México.
El ajuste no constituye un reemplazo natural por posición. Cervantes actúa como mediocampista y Violante ofrece opciones ofensivas por las bandas, de modo que el cuerpo técnico deberá redistribuir las cargas y las funciones con los jugadores que ya tiene. La lista conserva el mismo número de convocados disponibles, aunque cambia el equilibrio interno previsto para los entrenamientos.
El mediocampo pierde una opción de recuperación
Cervantes competía por un lugar en una zona con Erik Lira, Luis Chávez, Obed Vargas, Jeremy Márquez, Orbelín Pineda, Álvaro Fidalgo, Denzell García y Gilberto Mora. Su ausencia reduce las alternativas de contención y salida en la primera prueba del nuevo entrenador, quien deberá decidir qué combinación empleará sin exponer a los futbolistas que llegan con mayor carga de minutos.
El seleccionado tampoco cuenta en esta etapa con Raúl Jiménez y Julián Quiñones, ambos ausentes por problemas físicos. Por eso, la concentración servirá para medir la respuesta de los jugadores jóvenes y de las novedades incluidas después de la Copa Mundial de 2026. La prioridad inmediata será construir automatismos en pocos días antes de viajar a Baltimore.
Colombia abrirá una serie de cuatro amistosos
México enfrentará a Colombia el sábado 26 de septiembre en el M&T Bank Stadium de Baltimore. Será el primer partido de Márquez como responsable del equipo mayor y la oportunidad inicial para observar su estructura, el reparto de minutos y los cambios respecto de la etapa anterior.
El segundo compromiso está programado ante Perú el 29 de septiembre en Harrison, Nueva Jersey. La actividad continuará el 3 de octubre contra Estados Unidos en Glendale, Arizona, y cerrará el 6 de octubre frente a Chile en Los Ángeles. La seguidilla permitirá evaluar al grupo ante rivales con perfiles distintos y realizar ajustes entre encuentros.
De los 30 convocados originales, 25 debían comenzar los trabajos este lunes y cinco se incorporarían posteriormente en territorio estadounidense. El cambio de Violante modifica esa logística y le concede más sesiones con el entrenador antes del debut. Para Márquez, esos días adicionales serán útiles para definir movimientos ofensivos, presión tras pérdida y variantes desde el banquillo.
La primera convocatoria entra en fase de evaluación
La lista combina futbolistas de la Liga MX con jugadores que militan en Europa y Estados Unidos. Entre los nombres considerados están Raúl Rangel, Jorge Sánchez, Roberto Alvarado, Santiago Giménez, Hirving Lozano y Germán Berterame, además de las opciones del mediocampo. El objetivo de los amistosos será observar rendimientos sin la presión de una competencia oficial inmediata.
Cervantes permanecerá bajo seguimiento mientras se conoce la evolución de la molestia. El comunicado no estableció una fecha de alta, por lo que su posible regreso dependerá de la respuesta al tratamiento y de las evaluaciones médicas posteriores. El primer contratiempo del ciclo llega antes del debut, pero también abre espacio para que otros jugadores asuman responsabilidades desde la concentración inicial.
Fuentes: El Informador, Claro Sports









