La defensa de Ismael “El Mayo” Zambada García reconoció que el líder histórico del Cártel de Sinaloa enfrentará una condena de cadena perpetua, aunque solicitó al juez federal Brian Cogan que tome en cuenta su edad y las condiciones de salud que padece al momento de definir el penal donde cumplirá la sentencia.
En una carta enviada al Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York, el abogado Frank A. Pérez reiteró que Zambada aceptó su responsabilidad y se declaró culpable sin buscar acuerdos para reducir su condena a cambio de colaborar con las autoridades estadounidenses.
El documento sostiene que, desde su llegada a Estados Unidos en julio de 2024, el capo asumió las consecuencias de su proceso judicial y, al renunciar a un juicio, evitó un procedimiento largo y costoso, además de impedir que testigos y víctimas tuvieran que comparecer ante la corte.
La defensa también marcó distancia entre el caso de Zambada y el de su exsocio Joaquín “El Chapo” Guzmán, al asegurar que “El Mayo” no pretende obtener beneficios judiciales mediante cooperación y que, incluso antes de su captura, era conocido por buscar acuerdos para evitar conflictos dentro del Cártel de Sinaloa.
En la carta se retoma la versión de la defensa sobre su captura, al afirmar que el 25 de julio de 2024 fue engañado para acudir a una reunión en Sinaloa, donde presuntamente fue golpeado, amarrado y secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, quien posteriormente lo trasladó en un avión privado a territorio estadounidense.
Aunque reconoce que la ley obliga a imponer una sentencia de cadena perpetua, la defensa pidió que Zambada, de 76 años, sea enviado a una prisión con capacidad para atender sus padecimientos médicos, en lugar de un penal de máxima seguridad como el ADX Florence, donde cumple condena “El Chapo”. Los detalles de su estado de salud fueron reservados en la versión pública del documento.
La carta también incluye una breve reseña sobre la vida del acusado, señalando que nació en una familia campesina, cursó únicamente la educación primaria y comenzó a involucrarse en el narcotráfico a los 19 años, hasta convertirse en uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa.
La audiencia para que el juez Brian Cogan, quien también encabezó los juicios de Joaquín Guzmán Loera y Genaro García Luna, dicte la sentencia está programada para el 20 de julio.





