Al cumplirse el primer año del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, su gobierno se ha caracterizado por una política migratoria más restrictiva, marcada por amenazas arancelarias, mayor intervencionismo y un aumento significativo en la deportación de personas migrantes.
Desde su toma de protesta, Trump declaró una emergencia nacional en la frontera sur con México, medida con la que ordenó el despliegue de las Fuerzas Armadas y el refuerzo de la Patrulla Fronteriza.
“Declaré una emergencia nacional en nuestra frontera sur y desplegué a las fuerzas armadas de Estados Unidos y a la Patrulla Fronteriza para repeler la invasión”, afirmó entonces.
El mandatario también lanzó declaraciones en las que calificó a las personas migrantes como criminales, traficantes de drogas y pacientes de instituciones psiquiátricas, sin presentar pruebas.
“Hubo cientos de miles de cruces ilegales al mes, y virtualmente todos ellos —incluyendo asesinos, traficantes de drogas, miembros de pandillas y personas de instituciones mentales— fueron liberados en nuestro país”, sostuvo.
Aumentan detenciones y deportaciones
De acuerdo con la investigadora del CISAN-UNAM, Camelia Nicoleta Tigau, durante este primer año de gobierno se deportó a aproximadamente 2.5 millones de personas migrantes. De ese total, alrededor de 600 mil habrían salido del país por la vía de la autodeportación.
“Hay más de 13 millones de personas indocumentadas en Estados Unidos y, en un año, han logrado expulsar a 2.5 millones de personas. Pensábamos que no era factible, pero lo lograron; 600 mil mediante autodeportación”, explicó la especialista.
Datos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) indican que desde el 20 de enero de 2025 se arrestó a un promedio de 824 migrantes al día. Esta cifra representa más del doble de las 312 detenciones diarias registradas, en promedio, durante el último año del gobierno de Joe Biden.
Miedo, protestas y respuesta internacional
El endurecimiento de las políticas migratorias ha generado temor incluso entre personas con estatus legal. “Es difícil porque estamos asustados… yo soy legal”, señaló Verónica Lozano, residente de Chicago, Illinois.
Las redadas migratorias provocaron protestas violentas en ciudades como Los Ángeles, California. Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió a los connacionales y condenó los operativos, durante un pronunciamiento realizado el 12 de junio de 2025.





