La década de 2020 va camino a ser la de más débil para el crecimiento mundial desde la de 1960, lo que está ampliando brechas de ingreso y niveles de vida entre los países que ya eran ricos y los llamados “en desarrollo” y de ingreso bajo, advirtió el Banco Mundial.
De hecho, para finales de este año, se espera que el producto interno bruto (PIB) por habitante de las economías en desarrollo sea de 6 mil 500 dólares en promedio, apenas el 12 por ciento de una economía de ingresos altos.
La brecha para países pobres –los de ingreso bajo– “es más llamativa”, apuntó Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial. El PIB per cápita en estos países se proyecta por debajo de los 700 dólares, aproximadamente el 1 por ciento de los países de ingreso alto, comparó el investigador.
Es decir que a la mitad de una década que inició con la recesión impuesta por la pandemia de coronavirus, por cada dólar que ingresa en promedio una persona en un país pobre, en uno de ingresos altos capta 100.
Si bien la incertidumbre política de los últimos 12 meses se cuenta como “históricamente alta”, se prevé que el crecimiento mundial se mantenga relativamente estable, en torno a 2.7 por ciento, hasta 2027, publicó el organismo en sus Perspectivas Económicas Globales.
Este panorama global muestra un ritmo de crecimiento insuficiente para reducir la pobreza extrema y crear empleos donde más se necesitan, lo que llevaría a la expansión económica más baja desde la década de 1960, apuntó Gill.
“Esta deprimente estadística esconde un detalle aún más desconcertante. Si bien casi todas las economías avanzadas tendrán un ingreso per cápita más alto que antes de la pandemia, uno de cada cuatro países en desarrollo —y más de un tercio de todas las economías de bajos ingresos— serán más pobres que hace cinco años”, enfatizó el economista.
A 2025, más de la mitad del aumento del 10 por ciento del PIB per cápita mundial desde 2019, víspera de la crisis por la pandemia de coronavirus, se debe al desempeño de las economías más ricas, de acuerdo con el Banco Mundial.
“Estas tendencias podrían intensificar el desafío de la creación de empleo que enfrentan las economías en desarrollo, donde mil 200 millones de jóvenes alcanzarán la edad laboral durante la próxima década”, apuntó el organismo.





