Decenas de vehículos con distintivos de plataformas digitales recorrieron este día las principales avenidas de la capital chiapaneca como parte de una movilización en la que conductores de Uber y DiDi manifestaron su postura frente al nuevo decreto estatal que obliga a las empresas a registrarse y a cubrir una aportación del 1.5 por ciento por viaje.
La caravana, que se extendió por varios kilómetros, avanzó de manera pacífica y con el respaldo de familiares. Los participantes señalaron que no se oponen a la regulación, pero pidieron que cualquier esquema de regularización garantice certeza jurídica y no represente una carga económica directa para quienes trabajan al volante.
Durante el recorrido, voceros insistieron en que el servicio por aplicación se ha convertido en una alternativa de movilidad y empleo para cientos de familias en la entidad. Afirmaron que su principal demanda es que primero se establezcan mesas de diálogo con autoridades y empresas para definir cómo se aplicará la nueva disposición y quién asumirá los costos derivados de la misma.
En respuesta, la Secretaría de Movilidad y Transporte de Chiapas reiteró que las plataformas tecnológicas que operan bajo el esquema de Servicio Privado Especializado con Chofer deben cumplir con el proceso de registro y presentar la documentación correspondiente para continuar prestando el servicio en el estado.
Mientras tanto, conductores advirtieron que se mantendrán atentos al desarrollo del proceso y no descartaron nuevas acciones si consideran que sus ingresos podrían verse afectados.





