14 de octubre de 2026

Peso mexicano cae a su nivel más débil en casi 11 meses por inflación en EU

El tipo de cambio superó los 18.50 pesos por dólar tras el dato de inflación estadounidense y las nuevas expectativas sobre tasas de la Reserva Federal.
Billetes de dólar y moneda mexicana ante la depreciación del peso
El peso superó las 18.50 unidades por dólar durante la jornada.

El peso mexicano retrocedió este miércoles a su nivel más débil en casi 11 meses, presionado por una inflación estadounidense mayor a la esperada y por el aumento de las apuestas a que la Reserva Federal vuelva a elevar su tasa de interés. La moneda superó las 18.50 unidades por dólar durante la jornada y encadenó una segunda sesión de pérdidas.

Tipo de cambio alcanza niveles de noviembre

En las primeras operaciones, el peso registró una depreciación de 0.73% y cotizó en 18.5117 unidades por dólar, una referencia no observada desde el 24 de noviembre de 2025. Durante las operaciones nocturnas, la paridad se movió entre un mínimo de 18.35 y un máximo de 18.56 pesos.

Más tarde, distintos registros del mercado colocaron al dólar por encima de 18.50 pesos e incluso cerca de 18.60. El movimiento reflejó una mayor demanda por la moneda estadounidense después de conocerse el reporte de precios al consumidor de septiembre. El índice dólar, que compara el desempeño de la divisa con seis monedas relevantes, avanzó 0.62% a 102.82 puntos.

La depreciación se produjo en un entorno de cautela global. Los inversionistas ajustaron posiciones ante la posibilidad de que el costo del dinero en Estados Unidos permanezca elevado durante más tiempo o registre un nuevo incremento.

Inflación estadounidense cambia las expectativas

El Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos aumentó 0.6% mensual en septiembre y alcanzó una tasa anual de 3.7%. La cifra quedó muy por encima del objetivo de 2% de la Reserva Federal y mostró el mayor avance mensual desde abril.

Una inflación persistente fortalece la expectativa de una política monetaria más restrictiva. Si el banco central estadounidense eleva su tasa en la reunión de este mes, los bonos del Tesoro podrían ofrecer rendimientos más atractivos y atraer capital hacia activos denominados en dólares.

Ese escenario beneficia a la divisa estadounidense frente a monedas emergentes. Para el peso, el efecto se amplifica porque un menor diferencial entre las tasas de México y Estados Unidos reduce el incentivo de las operaciones conocidas como carry trade.

Menor atractivo para las inversiones en pesos

El carry trade consiste en obtener financiamiento en una moneda con menor rendimiento e invertir en otra que paga tasas más altas. Durante los últimos meses, el diferencial de tasas había contribuido a sostener la demanda por activos mexicanos y a fortalecer al peso.

Si la Reserva Federal sube su tasa mientras México mantiene o reduce la propia, la brecha se estrecha. Con una recompensa menor por asumir el riesgo cambiario, algunos inversionistas pueden disminuir sus posiciones en pesos y aumentar su exposición al dólar.

La trayectoria no depende de una sola sesión. Los mercados observarán las siguientes señales de inflación, empleo y actividad económica en Estados Unidos, además de los mensajes de la Reserva Federal. En México, también será relevante la postura del Banco de México y su evaluación sobre el balance de riesgos para los precios.

Una depreciación puede trasladarse a los precios

El debilitamiento de la moneda tiene implicaciones más allá de los mercados financieros. Un dólar más caro eleva el costo en pesos de mercancías, insumos y maquinaria importados. Las empresas que compran materias primas o componentes en el exterior pueden enfrentar mayores gastos y trasladar parte de esa presión a sus precios finales.

El efecto no es automático ni uniforme, pues depende de la duración del movimiento, las coberturas cambiarias de cada compañía y la capacidad de absorber costos. Sin embargo, una depreciación sostenida puede convertirse en un riesgo adicional para la inflación mexicana.

La sesión dejó al tipo de cambio en una zona que no se observaba desde finales de 2025. La evolución de los próximos días dependerá de si el mercado consolida la expectativa de una nueva alza de tasas en Estados Unidos o modera esa previsión ante nuevos datos. Mientras tanto, el peso permanece expuesto a una mayor volatilidad y a los cambios en el apetito global por riesgo.

Fuentes: EL CEO, El Economista y Expansión.

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