Las remesas enviadas a México registraron en 2025 su primera caída en 11 años, de acuerdo con cifras del Banco de México. Los envíos desde el exterior sumaron 61 mil 791.2 millones de dólares, una disminución de 4.6 por ciento respecto a los 64 mil 746.4 millones reportados en 2024.
Más del 95 por ciento de estos recursos provienen de Estados Unidos, país donde radica la mayoría de los trabajadores mexicanos que sostienen con sus envíos a millones de familias en territorio nacional.
Con este resultado se rompe una racha de crecimiento continuo que duró más de una década, periodo en el que las remesas prácticamente se triplicaron. Especialistas atribuyen este freno principalmente a la disminución de la migración mexicana hacia Estados Unidos entre 2021 y 2023, lo que redujo la llegada de nuevos trabajadores que tradicionalmente comienzan a enviar dinero a sus hogares.
El analista Juan José Li, del grupo BBVA, señala que sin una renovación constante en el flujo migratorio, es difícil que las remesas mantengan su ritmo de expansión, lo que ya se reflejaba en un crecimiento marginal durante 2024 y que terminó por convertirse en caída en 2025.
A este escenario se suman factores de riesgo para 2026, como una posible desaceleración económica en Estados Unidos, un endurecimiento de la política migratoria y la apreciación del peso frente al dólar, elementos que podrían presionar aún más los envíos de dinero hacia México.





