Los precios internacionales del petróleo cerraron la semana con fuertes avances por la escalada entre Estados Unidos e Irán y el temor a interrupciones en rutas clave como el estrecho de Ormuz.
MarketWatch reportó que el crudo West Texas Intermediate para agosto subió más de 2 por ciento, a 80.70 dólares por barril, mientras el Brent para septiembre avanzó cerca de 2 por ciento, a 85.76 dólares. Ambos referentes acumularon un incremento semanal de 13 por ciento, su mayor ganancia en varios meses.
Milenio también informó que el mercado reaccionó a nuevas hostilidades en el golfo Pérsico, restricciones al tráfico por Ormuz y amenazas sobre rutas marítimas. La combinación elevó el premio de riesgo en una semana especialmente sensible para energía, inflación y transporte.
WTI y Brent cerraron con avance semanal de dos dígitos
El WTI terminó alrededor de 80.70 dólares por barril, mientras el Brent se ubicó cerca de 85.76 dólares. Las alzas reflejan compras defensivas ante el riesgo de que el conflicto afecte la oferta disponible o encarezca seguros y fletes.
Analistas citados por MarketWatch advirtieron que, si la tensión no disminuye, los precios podrían encaminarse otra vez hacia niveles superiores a 100 dólares. Esa posibilidad preocupa porque energía más cara suele trasladarse a combustibles, transporte y mercancías.
Ormuz vuelve al centro del riesgo energético
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos más importantes para el comercio petrolero mundial. Cualquier restricción en esa zona puede alterar tiempos de entrega, costos logísticos y expectativas de inventarios, incluso antes de que exista una interrupción total.
La incertidumbre también golpea a economías importadoras de energía y a empresas con alto consumo de combustibles. En México, el seguimiento importa por sus efectos indirectos en inflación, tipo de cambio y costos de transporte.
Mercados miran inventarios, guerra y bancos centrales
El repunte del crudo llega en un momento en que los bancos centrales evalúan si la inflación seguirá cediendo. Un choque energético sostenido puede complicar decisiones de tasas y reducir margen de maniobra para estimular crecimiento.
Por ahora, el mercado mantiene una lectura de cautela: los inventarios pueden amortiguar un choque breve, pero un conflicto prolongado en el Golfo elevaría la presión. La variable clave será si las rutas marítimas recuperan normalidad o si el crudo conserva un premio geopolítico durante julio.
Fuentes: MarketWatch y Milenio.






