Las remesas enviadas por mexicanos desde Estados Unidos volvieron a colocarse en el centro del debate luego del endurecimiento de controles financieros impulsados por el gobierno de Donald Trump, bajo el argumento de combatir operaciones relacionadas con fraude y lavado de dinero.
Especialistas advirtieron que estas medidas podrían impactar directamente a millones de migrantes mexicanos que envían dinero a sus familias desde territorio estadounidense, especialmente a quienes no cuentan con autorización laboral o situación migratoria regular.
Carlos Rojas Salazar, director ejecutivo del Consejo Migrante, señaló que la población indocumentada sería una de las más afectadas por las nuevas revisiones y restricciones vinculadas a transferencias de dinero hacia México.
“La población indocumentada se calcula alrededor de cinco millones de personas y son las personas que van a ser afectadas”, explicó.
El especialista recordó que México recibió durante el año pasado más de 61 mil millones de dólares en remesas, provenientes principalmente de Estados Unidos, convirtiéndose en una de las principales fuentes de ingreso para millones de familias mexicanas.
Las remesas representan además uno de los pilares económicos para diversas regiones del país, especialmente en estados con alta migración hacia Estados Unidos.





