Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral de la Cámara de Diputados aprobaron el dictamen de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual será turnado al pleno de San Lázaro para su discusión.
La propuesta fue avalada únicamente con votos de Morena, mientras que la oposición manifestó su rechazo y también los partidos PT y PVEM se desmarcaron del dictamen durante la sesión.
Tras un debate de alrededor de una hora, el proyecto obtuvo 25 votos a favor y 21 en contra en la Comisión de Puntos Constitucionales, y 20 votos a favor y 18 en contra en la Comisión de Reforma Político-Electoral. En total, el dictamen se aprobó con 45 votos a favor y 39 en contra.
El documento fue enviado a la Mesa Directiva para que sea incluido en el orden del día de la sesión del pleno prevista para mañana, donde el debate será pactado únicamente entre los seis coordinadores parlamentarios.
Durante la discusión, legisladores de Movimiento Ciudadano criticaron que la iniciativa no se analizara tema por tema ni artículo por artículo y señalaron que la propuesta no atiende aspectos relevantes del sistema electoral, como el uso de recursos ilícitos en campañas.
Por su parte, la diputada del PRI, Abigail Arredondo, adelantó el voto en contra de su bancada al argumentar que el dictamen no aborda problemas como la intervención del crimen organizado en los procesos electorales, el financiamiento ilegal, la violencia política, la sobrerrepresentación y el uso de programas sociales con fines electorales.
En tanto, el diputado del PT, Pedro Vázquez González, afirmó que su partido decidió apartarse del dictamen al considerar que aún pueden explorarse otras alternativas que permitan fortalecer la propuesta y mantener un diálogo más amplio.
El Partido Verde Ecologista de México también expresó reservas. El diputado Ricardo Astudillo indicó que, aunque coinciden con varios puntos del documento, consideran que aún puede perfeccionarse para garantizar mayor equidad en la contienda electoral.
Desde el PAN, el legislador Homero Niño de Rivera calificó la iniciativa como una propuesta que no logró consenso ni siquiera entre aliados del oficialismo y sostuvo que se trata de la primera reforma electoral discutida sin la participación de todos los partidos políticos.





