9 de septiembre de 2026

OIEA cierra investigación de 15 años sobre programa nuclear sirio

La Junta de Gobernadores revocó la resolución de 2011 tras verificar 73 toneladas de uranio y recibir acceso a instalaciones no declaradas.
Reunión del Organismo Internacional de Energía Atómica sobre el expediente nuclear sirio
La Junta de Gobernadores del OIEA cerró una investigación iniciada en 2011.

La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica cerró por consenso una investigación abierta desde 2011 sobre actividades nucleares no declaradas en Siria, después de que el nuevo gobierno permitió inspecciones, entregó documentación y sometió el material localizado a las salvaguardias de la agencia.

La decisión fue aprobada en Viena por los 35 países que integran el órgano ejecutivo del OIEA. El expediente estuvo ligado al programa desarrollado durante el gobierno de Bashar al Assad y a instalaciones que no habían sido notificadas ante el sistema internacional de control nuclear.

Los inspectores accedieron a Deir ez Zor tras quince años

El gobierno encabezado por Ahmed al Sharaa autorizó el ingreso de los equipos a sitios y archivos vinculados con el antiguo programa. Entre los puntos revisados figura el complejo de Deir ez Zor, atacado por Israel en 2007 durante la operación conocida como Huerto.

La agencia había concluido que en ese lugar se construía un reactor no declarado. Rafael Grossi, director general del organismo, explicó que su configuración era adecuada para producir material fisible que podía emplearse en armas nucleares, aunque aclaró que no podía determinar las intenciones de quienes dirigieron el proyecto.

El acceso concedido después de la caída de Al Assad permitió revisar físicamente áreas que permanecieron fuera del alcance de los inspectores. Las excavaciones y la entrega de información técnica sirvieron para aclarar las preguntas acumuladas durante la investigación.

El inventario incluyó 73 toneladas de uranio natural

Los trabajos verificaron aproximadamente 73 toneladas métricas de uranio natural en una instalación que Siria no había declarado hasta julio. Dentro de ese volumen, cerca de 55 toneladas correspondían a barras de combustible relacionadas con el proyecto secreto del reactor.

El material permanecerá en territorio sirio bajo control del OIEA. La resolución no elimina la vigilancia internacional: cambia el tratamiento del caso desde un expediente por incumplimiento hacia el régimen ordinario de salvaguardias que se aplica a los Estados sin armas nucleares integrantes del tratado correspondiente.

La Junta consideró que Damasco corrigió las irregularidades identificadas, notificó instalaciones antes omitidas y proporcionó acceso a lugares clave. El documento también reconoció el trabajo de la secretaría y de los inspectores encargados de verificar las existencias.

La resolución de 2011 queda formalmente sin efecto

El acuerdo revoca la declaración adoptada quince años atrás, cuando Siria fue señalada por incumplir sus obligaciones de no proliferación. La nueva resolución recoge la cooperación del gobierno actual como base para cerrar los asuntos pendientes del expediente.

El cambio de estatus fue aprobado sin votos en contra. Los integrantes de la Junta valoraron el suministro de datos actualizados, la revisión de las instalaciones y la confirmación del inventario nuclear como elementos suficientes para dar por concluidas las pesquisas extraordinarias.

El cierre corresponde a la investigación, no al retiro de los controles. Siria deberá mantener sus instalaciones y materiales dentro del sistema de inspecciones rutinarias, con las mismas obligaciones legales que otros Estados no poseedores de armas nucleares.

El nuevo gobierno mantiene el material bajo salvaguardias

La cooperación comenzó después de diciembre de 2024, cuando Al Assad perdió el poder y la nueva administración asumió el control del país. A partir de entonces, el OIEA obtuvo acceso a documentos y complejos antes restringidos.

Grossi presentó a la Junta el informe que sustentó la decisión. El documento detalló el trabajo de campo en Deir ez Zor, la revisión de las reservas de uranio y las medidas adoptadas por las autoridades sirias para responder a cada requerimiento técnico.

Con la votación del 9 de septiembre, el OIEA trasladó el programa sirio al esquema regular de supervisión. Las 73 toneladas verificadas continuarán declaradas y sujetas a las inspecciones previstas en los acuerdos internacionales vigentes para Siria.

Fuentes: EFE, Notimérica

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *