Tapachula concluyó la reconstrucción de la 13a Calle Poniente, una vialidad que acumuló más de cuatro décadas sin una intervención integral y que ahora incorpora redes renovadas, concreto hidráulico, banquetas y alumbrado público.
La obra se localiza en una zona de conexión con el mercado San Juan, donde la circulación diaria reúne a vecinos, comerciantes, proveedores y usuarios del transporte. La mejora busca resolver afectaciones acumuladas en una calle de uso intenso y dar condiciones más seguras para los desplazamientos a pie y en vehículo.
El proyecto beneficia de manera directa a 6 mil 151 habitantes. Su alcance incluye elementos que suelen ejecutarse por separado, como agua potable, drenaje sanitario, alcantarillado pluvial, pavimento y accesibilidad peatonal. La intervención integra servicios básicos y movilidad en un mismo frente de obra.
Una calle con servicios renovados
Los trabajos abarcaron 276 metros lineales de vialidad, equivalentes a 2 mil 156 metros cuadrados de concreto hidráulico. Esa superficie se acompaña de la renovación de la infraestructura enterrada, una etapa relevante porque evita que la pavimentación recién construida deba abrirse después para atender fallas de agua o drenaje.
La sustitución de redes de agua potable, drenaje sanitario y pluvial responde a necesidades distintas pero complementarias. Mientras una garantiza el suministro, las otras permiten conducir aguas residuales y de lluvia, reduciendo el deterioro de la vía y las complicaciones para quienes viven o trabajan en el entorno.
Banquetas y alumbrado para el uso cotidiano
La reconstrucción incorporó 662 metros cuadrados de banquetas estampadas y más de diez luminarias con postes de ocho metros. Las banquetas ordenan el tránsito peatonal y permiten que el acceso al mercado y a los comercios cercanos no dependa de transitar junto a los vehículos.
El alumbrado, por su parte, extiende las posibilidades de uso de la calle durante la tarde y la noche. Una vialidad iluminada mejora la visibilidad y contribuye a que personas de distintas edades puedan circular con mayor seguridad. La infraestructura también se relaciona con la prevención al hacer más legibles los trayectos urbanos.
Conexión con una zona comercial
El vínculo de la 13a Calle Poniente con el mercado San Juan le da una importancia particular. La calle no solo atiende a quienes residen en las colonias cercanas; también sostiene movimientos de carga, compras diarias y recorridos de personas que acuden a uno de los puntos comerciales de mayor actividad en la ciudad.
Vecinas, vecinos y comerciantes habían señalado durante años las dificultades ocasionadas por el deterioro. La nueva vialidad puede reducir tiempos de traslado, daños a vehículos y obstáculos para el ingreso a negocios, siempre que se mantenga en condiciones adecuadas y se protejan las redes renovadas.
Obra urbana con seguimiento necesario
La conclusión del proyecto abre una etapa en la que el mantenimiento será tan importante como la construcción. La limpieza de drenajes, la atención al alumbrado y el cuidado de banquetas permitirán que la inversión conserve su utilidad frente a las lluvias, el tránsito y la actividad comercial.
La renovación de la 13a Calle Poniente representa una respuesta a una demanda urbana prolongada. Con servicios, pavimento y espacios peatonales integrados, la vialidad recupera su papel como ruta de conexión para Tapachula y como acceso funcional para quienes dependen diariamente de esa zona.
Fuentes: El Sol de Chiapas, Diario de Chiapas







