La Universidad Iberoamericana Ciudad de México y el Poder Judicial del Estado de México concluyeron un diplomado en derechos humanos y acceso a la justicia, una formación dirigida a integrantes de esa institución para reforzar herramientas aplicables a su labor.
La ceremonia de clausura se realizó el 10 de agosto y fue difundida este 13 de agosto por la IBERO. El programa reunió contenidos de derechos humanos, igualdad y no discriminación, además de temas relacionados con la atención institucional y la toma de decisiones. La actividad forma parte de una colaboración entre una universidad y un poder judicial estatal, con impacto en tareas que inciden directamente en el acceso de la ciudadanía a la justicia.
Una formación para el servicio público
De acuerdo con la información de la institución académica, el Diplomado en Derechos Humanos y Acceso a la Justicia fue desarrollado junto con el Poder Judicial mexiquense. Las y los participantes revisaron el marco internacional de los derechos humanos y su vínculo con los desafíos cotidianos de las instituciones que atienden conflictos, procedimientos y solicitudes de las personas usuarias.
El contenido abordó también género, igualdad, no discriminación, reparación integral, bioética y litigio estratégico. La formación busca que estos conocimientos se traduzcan en criterios útiles dentro del ámbito profesional, particularmente al momento de analizar casos, orientar a las personas y construir respuestas institucionales.
El valor de la perspectiva de derechos
Incorporar una perspectiva de derechos humanos implica reconocer que las decisiones públicas tienen consecuencias concretas para quienes acuden a una autoridad. En el ámbito de justicia, esa mirada se relaciona con el trato digno, la información comprensible, la igualdad ante los procedimientos y la atención a contextos que pueden colocar a ciertas personas en mayor vulnerabilidad.
La capacitación incluyó la revisión de herramientas para promover, proteger y defender derechos desde distintos enfoques. También puso sobre la mesa la importancia de que la actualización profesional no se limite a conocer normas, sino que integre la forma en que éstas se aplican en situaciones reales y en las relaciones con la población.
Participación de las instituciones
En la clausura participaron Laura Carolina Noriega Arce, directora de Igualdad y Derechos Humanos del Poder Judicial del Estado de México, y Érika Liliana Enríquez Montaut, directora de Educación Continua de la IBERO. Ambas acompañaron el cierre de la experiencia formativa, según el comunicado de la universidad.
La colaboración se articuló a través de Soluciones Formativas IBERO, área que coordina programas diseñados de acuerdo con las necesidades de dependencias, organizaciones y empresas. El objetivo señalado por la universidad es fortalecer capacidades institucionales para que el aprendizaje tenga aplicación en el entorno laboral y contribuya a una mejor toma de decisiones.
Un trabajo que requiere continuidad
La conclusión del diplomado no agota el reto de fortalecer el acceso a la justicia. La actualización continua es relevante porque los marcos normativos, los criterios judiciales y los problemas sociales cambian, al igual que las necesidades de quienes recurren a los tribunales y oficinas públicas.
El cierre de esta formación deja una base para que los conocimientos revisados se incorporen a las prácticas cotidianas de las personas participantes. Para la ciudadanía, el resultado más relevante será que esos aprendizajes se reflejen en instituciones más preparadas para atender con igualdad, claridad y respeto los asuntos que llegan a su conocimiento.
Fuentes: Universidad Iberoamericana Ciudad de México; Poder Judicial del Estado de México.





