La Selección Mexicana Femenil Sub-23 conquistó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 al vencer 4-2 a Colombia en tanda de penales. El equipo tricolor empató 1-1 en el último suspiro del tiempo extra y completó una remontada que le permitió alcanzar su cuarto campeonato consecutivo en la competencia regional.
La final permaneció sin goles durante los 90 minutos reglamentarios y se extendió a la prórroga. Colombia parecía quedarse con el título después de que Ingrid Guerra abrió el marcador al minuto 118, pero México sostuvo la presión y encontró el empate cuando el partido estaba a punto de terminar.
Ana Mendoza fuerza los penales en el último minuto
La anotación colombiana llegó en un contragolpe. Guerra quedó frente a la portera Celeste Espino y definió para colocar a su selección a pocos minutos de la medalla dorada. El golpe obligó a México a adelantar líneas, disputar cada balón y buscar una última oportunidad a través de jugadas a pelota parada.
En el minuto 124, Ana Mendoza ejecutó un tiro libre de larga distancia. El balón superó a la guardameta Jimena Ospina y terminó en las redes para establecer el 1-1. El empate cambió por completo el estado emocional de la final: México pasó de estar prácticamente eliminado a disputar el campeonato desde los once pasos.
La reacción reflejó la capacidad del conjunto para mantenerse concentrado después de recibir un gol tardío. En una final, el margen de respuesta suele ser mínimo, pero el equipo aprovechó la prolongación del encuentro y convirtió su última opción clara.
Celeste Espino y una tanda perfecta para México
Las cobradoras mexicanas mostraron seguridad durante la definición. Nicole Pérez, Natalia Colín y Valerie Vargas enviaron sus disparos al fondo de la portería. Allison Veloz realizó el cobro definitivo con un tiro al ángulo que dejó sin posibilidades a la guardameta colombiana.
Celeste Espino también fue determinante al detener el disparo de Kelly Ibargüen. Colombia convirtió mediante María Carvajal y Fernanda Viafara, mientras Ingrid Guerra estrelló su intento en el travesaño. México no falló ninguno de sus cuatro penales y cerró la serie con marcador de 4-2.
La portera mexicana pasó de recibir el gol que puso en ventaja a Colombia a convertirse en una de las figuras del desenlace. Su atajada sostuvo la diferencia y permitió que Veloz definiera el título sin necesidad de llegar al quinto cobro.
Cuarto oro consecutivo del futbol femenil mexicano
El triunfo confirmó el dominio de México en el futbol femenil de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. La Selección Sub-23 alcanzó su cuarta medalla de oro consecutiva y prolongó una racha construida por distintas generaciones de jugadoras.
El equipo ya había enfrentado a Colombia durante la fase de grupos y se impuso 1-0. Después superó a El Salvador en semifinales para asegurar un lugar en el partido por el campeonato. La segunda victoria sobre el cuadro colombiano exigió mucho más y se resolvió mediante fortaleza mental, orden defensivo y precisión en los penales.
El título también aumentó la cosecha general de la delegación mexicana en Santo Domingo 2026. México se mantiene en la cima del medallero y ha conseguido resultados destacados en atletismo, deportes acuáticos, tiro, levantamiento de pesas y disciplinas de conjunto.
Una generación con experiencia para nuevos retos
La competencia regional funciona como una plataforma para jugadoras que buscan consolidarse en la Liga MX Femenil y en selecciones nacionales de categorías mayores. Disputar una final de 120 minutos, remontar bajo presión y ejecutar penales por un título aporta experiencia difícil de reproducir en entrenamientos.
El tetracampeonato confirma avances, pero también eleva las expectativas. El siguiente desafío será trasladar el dominio centroamericano a torneos con rivales de mayor profundidad, como campeonatos de Concacaf, competencias panamericanas y procesos de clasificación internacional.
La final dejó una imagen clara del carácter del conjunto mexicano: recibió un gol cuando quedaba muy poco tiempo, evitó rendirse y respondió con una anotación memorable. La tanda perfecta completó una noche que ya forma parte de la historia reciente del futbol femenil nacional.
Fuentes: Ráfaga Noticias, Diario 24 Horas Puebla, Expreso.









