Irán aseguró que está cerca de alcanzar un acuerdo con Omán para establecer una nueva ruta de tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circulaba alrededor de una quinta parte del petróleo consumido en el mundo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní informó que las conversaciones se encuentran en su fase final. La propuesta buscaría evitar tanto la ruta norte como la sur y crear un corredor aceptable para los dos países ribereños, con garantías de soberanía y seguridad.
Teherán habla de un acuerdo próximo
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, señaló que las partes trabajan en una ruta distinta a las opciones tradicionales. La agencia estatal IRNA afirmó previamente que las negociaciones avanzaban por buen camino, aunque Omán no había divulgado una confirmación pública con los mismos detalles.
La ausencia de una posición omaní obliga a tratar el anuncio como una negociación todavía no concluida. Aspectos técnicos como coordenadas, inspecciones, seguros y garantías para buques comerciales deberán quedar definidos antes de restablecer un flujo estable.
Ormuz permanece afectado desde febrero
Irán mantiene control de hecho sobre el estrecho desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. Teherán atribuye el cierre al bloqueo naval estadounidense y al incumplimiento de compromisos previos, mientras Washington exige una apertura completa de la vía.
Un acuerdo alcanzado a mediados de junio frenó temporalmente las hostilidades, pero se rompió después de acusaciones mutuas. Posteriormente se registraron bombardeos estadounidenses contra Irán y ataques de represalia iraníes en distintos puntos de Medio Oriente.
El tránsito energético explica la presión internacional
El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una salida fundamental para exportadores de petróleo y gas. Una interrupción prolongada eleva costos de transporte, obliga a contratar coberturas de mayor riesgo y puede trasladarse a los precios internacionales de los combustibles.
La reapertura reduciría parte de la presión sobre los mercados, aunque no resolvería por sí sola el conflicto. Navieras y aseguradoras necesitarán certeza de que el corredor es seguro y de que no habrá nuevas restricciones o ataques.
Estados Unidos condiciona el fin de los ataques
El presidente Donald Trump afirmó que ordenaría a las fuerzas estadounidenses abstenerse de nuevos ataques y aseguró que aliados regionales aceptaron bases para terminar la guerra. Según su planteamiento, cualquier arreglo debe incluir la apertura inmediata y total de Ormuz y atender la disputa sobre el programa nuclear iraní.
Las declaraciones de Washington y Teherán muestran coincidencia en la necesidad de restablecer la navegación, pero mantienen diferencias sobre las causas de la crisis y las condiciones políticas. Omán, con experiencia como mediador regional, puede desempeñar un papel decisivo para acercar posiciones.
El indicador más importante será el regreso seguro de buques comerciales. Hasta que exista un acuerdo firmado, mecanismos de verificación y tránsito sostenido, la ruta seguirá expuesta a cambios militares y diplomáticos.
Fuentes: Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán; agencia IRNA; declaraciones de la Casa Blanca; Cuarto Poder.





